Mama y hermana traviesas
Parte 1 a 3, relato de Amor Filial
Hola, lo que les voy a relatar es un hecho veridico de como he tenido algunas experiencias
muy excitantes con mi hermana y mi mamá, he leido muchos relatos y me he dado cuenta
que no soy el unico que ha tenido roces eroticos con personas de su misma famila es por eso
que hoy me he animado a escribir mi historia que sin haber llegado a desenvocar en tener
sexo con mi hermosa hermana y mi madre aun así ha tenido una que otra situacion muy
cachonda que solo de recordar me pone a mil, sin mas rodeos por el momento ire al grano de
la historia y comenzare a escribir, espero que les guste.
Mi nombre es Carlos vivo en Torreon, Coahuila, México y soy un joven de lo mas normal
de 20 años nada fuera de lo comun estatura considerable (1.80) buen fisico debido a que voy
mucho al gimnasio, mi familia es pequeña mi padre Daniel muy trabajador y mi madre
Beatriz una ama de casa y comerciante de 37 años que se dedica completamente al hogar, la
famila y su negocio de comida, mi madre es una diosa completamente y no es por exagerar
mide 1.62 metros de estatura, tiene un lindo rostro, pechos lindos pero su mayor atributo son
ese hermoso par de piernas y ese descomunal culo que tiene a mas de uno de mis vecinos y
conocidos vueltos locos, despues de eso llegamos a la ultima integrante de la familia mi
hermana Fatima, soy mayor que ella por un año actualmente ella tiene 19 añitos y goza de
un cuerpo que nos deja si no es que a todos les aseguro a varios con la boca abierta cada vez
que la ves pasar, yo creo es mucho gracias a la herencia genetica de mi madre de la cual
heredo ese hermoso par de nalgas y ese modo tan disitintivo de vestir tan despreocupado,
sexy y cachondo que las distigue a ambas de las demas mujeres en el barrio en el que vivimos,
yo sé que tal vez este mal que vea a mi madre y mi hermana de esa manera, pero les aseguro
que si tuvieran la oportunidad de verlas a diario con esas faldas cortitas y pegaditas que dejan
ver sus hermosas piernas e incluso que a veces dejan escapar el borde de su descomunal par
de nalgas tendrian los mismos pensamientos que tengo yo siempre que las veo.
Muchas veces mi hermana e incluso mi madre me han descubierto cuando quedo con mi cara
de tonto hipnotizado por el vaiven de sus nalgas mientras realizan las tareas del hogar o las
acompaño de compras y me quedo un poco atras de ellas "viendo las cosas de la tienda" para
tenerlas unos metros delante mio y disfrutar de ese grandiso show que nos brindan a todos
en todos lados a los que las acopaño, a lo que siempre contestan mi hermana y mamá con
caras burlonas e incluso a veces de complicidad acompañadas de comentarios como: "¿Que
estas viendo? ¿te gustan?", "te las vas a acabar con esos ojos", ó ese tipo de comentarios lo
cúal en lugar de hacer que deje de mirar me invitan a seguir gozando el show.
En fin no es secreto que mi madre y mi hermana tienen en el barrio una reputación de tipicas
calienta vergas, lo cual a mi me molestaba mucho ya que a pesar de que si sé que exageran
su caminar y visten provocativo para conseguir favores con vecinos o conocidos pues no
dejaba de molestarme el hecho de que les dijeran ese tipo de comentarios, hasta que una
situación hizo que cambiara totalmente mi forma de pensar y diera credito a que yo mismo
pensara que realmente si eran un par de golfillas que gustaban de provocar a cuanto hombre
se les parara enfrente.
Todo transcurria normal como cualquier otro día, nos preparabamos para el cumpleaños
número 42 mi padre ya que a él siempre le ha gustado festejarse en grande e invitar a sus
amigos, familia y uno que otro colega del trabajo, en fin. El día transcurria de los mas
tranquilo y yo descansaba en la sala cuando de repente escuche que me llamaba mi hermana
desde su cuarto.
-Danyyyy!
Contesté
-Que quieres!?
-Puedes venir por favor?
Me levante algo molesto del sillon en el que estaba descansando y subí las escaleras para
llegar a su cuarto, cuando entré quede boquiabierto, ahí estaban las dos, con unos vestidos
cortisimos que acababan de comprar para la fiesta.
-¿Que te parecen Dany? ¿Crees que estan bien para la fiesta?
Me quedé callado, estaba en shock, esos vestidos eran mas cortos y ajustados de lo normal,
empece a reaccionar y cuando iba a contestarles que si estaban bien, me interrumpio mamá.
-Creo que si le gustaron hija, mira, hasta mudo lo dejamos.
A lo que mi hermana contesto con una risa diciendo.
-Ya sé miralo pobrecito esta todo rojo.
-¿No nos vas a pedir una vuelta?
A lo que muy torpemente alcanze a balbucear.
-Si a ver una vuelta.
-Yo primero. Dijo mi hermana girando lentamente y parando ese hermoso culito que se carga.
Me puse a mil, pero mi mamá se llevo el premio.
Comenzó a girar de un modo lento y mis ojos quedaron clavados inmediatamente en sus
nalgas, no lo podia creer, ese vestido dejaba escapar mucha mas carne de lo normal era
cuestion de una pequeña inclinacion de mi madre para que se escapara casi una cuarta parte
de su culo.
Le dije:
-No crees que es muy corto?
-Si... pero pues tratare de no moverme mucho para que no se escape nada jaja, aparte se ve
que te gustó como se me ve, mira nada mas eso. Dirigiendo su mirada a mi paquete, no pude
contener la pena y me puse completamente rojo.
Mi hermana y mi madre se rieron y se dirigieron al cuarto de mis papás.
-Vamonos hija, vamos al otro cuarto yo creo tu hermano necesita hacer algo a solas jajaja. A
lo que las dos empezaron salir del cuarto riendo a carcajadas.
Y mi madre no se equivocaba, necesitaba desesperadamente masturbarme, fue la primer
corrida que tuve imaginandome a mi hermana y mi madre empinadas levantandoles el vestido
y follandolas por el culo sin misericordia, la sensacion fue algo extraña, me excitaba y me
sentia raro a la vez, pero les aseguro que fue la mejor corrida que tuve en mucho tiempo.
La fiesta comenzó en punto de las 6 de la tarde aproximadamente, los invitados comenzaron
a llegar y otra cosa llamo la atención, mi madre tiene tres hermanos mayores, ella fue la unica
mujer, al llegar uno a uno mis tios noté que llegaban y la sorprendian tapandole los ojos para
que "adivinara" quien era, obvio solo era una tactica para restregarle la verga en las nalgas a
mi madre, pero eso lo entendería mas tarde.
Me parecio raro que se acercaban demasiado a ella, sabía que eran muy unidos pero eso era
de mas, mi tio Enrique el mas cercano en edad a ella fue el primero de los tres en llegar la
tomo por detras y le tapo los ojos, para esto, al momento en el que él entro a la casa y la vio
de espalda no pude evitar ver la mueca de gusto que hizo, paso sus labios por su boca de
forma obscena y eso me saco un poco de onda.
-¿Quien soy chaparra?
Me quede pensando, como si tu voz no te fuera a delatar idiota. Pero mamá me volvio a
sorprender.
-Mmmmmmm, no sé.
Contestó de una manera muy cachonda, siempre me ha gustado cuando hace ese tono de niña
mimada.
-Ay no sé.
Y noté que comenzo a mover sus nalgas de una manera circular muy sutil y me parecio muy
raro, mi tio tenía su verga totalmente pegada en el culo de mi mamá y era obvio que ese
masaje que mi madre le daba con las nalgas mientras "trataba de adivinar" lo tenía en la
gloria, se podía ver en su rostro.
-Eres Luis!
-No.
-Entoces Roberto!
-No, soy Enrique Betty!. Acto seguido mi tio le dio una nalgada descomunal, mi madre solo
dio un pequeño salto hacía adelante volteo a verlo y le solto una sonrisa.
-Me dolio Quique.
-Perdón, ven para sobarte Betty.
-Eso quisieras cabrón jajaja.
-Siempre has sabido lo que quiero jajaja, mirate nadamas sigues buenisima.
-Idiota. Contestó mi mamá mietras reia.
¿!Qué!? "¿Sigues buenisima?" eso fue la gota que derramo el vaso, sin duda ya estaba seguro
que en mi casa tenía una diosa a la que todos querian disfrutar.
La fiesta continuo y no pude dejar de observar como todos los hombres se le quedaban viendo
a mamá, claro mi mamá como de costumbre no cumplio lo que dijo. "No me voy a mover
tanto para que no se salga nada", claro que si se movio y mucho, como siempre caminaba de
una manera exagerada que hacía que sus nalgas se movieran aún mas de lo normal y el vestido
fuera subiendo poco a poco, mientras servia los platos la inclinacion dejaba ver el principio
de sus nalgas carnosas y un hermoso calzon negro que las hacia resaltar aun mas. Muchas
veces vi como tios, amigos, primos con la excusa de pedirle un cubierto, un vaso o cualquier
cosa a mamá, se le acercaban por detras y le daban un pequeño arrimon "accidental". A lo
que mi madre no protestaba y contestaba con una sonrisa lo cual comenzo a sorprenderme
aun mas.
Al ver todo eso mi excitación crecío, tambien vi como sus tres hermanos osea mis tios se
daban un festin tomandole fotos cada vez que podian, las veian y discutian haciendo caras de
placer y excitación, ellos siempre van solos a nuestras fiestas sus esposas jamas van a nuestra
casa debido a que no quieren a mi mamá por "corriente" y "zorra" según ellas y pues eso les
facilita hacer sus fechorias siempre.
Total, este completo ambiente de erotismo empezo a pegarme de lleno, pensé, si mi madre
no les reclamaba a ellos ¿por qué no puedo hacerlo yo? me arme de valor y fui a buscar a mi
madre a la cocina. Ahí estaba tratando de alcanzar un recipinte de la cocineta y le dije.
-Dejame a mi yo lo bajo.
Sin darle tiempo a que se moviera estire mi mano y pegue mi cuerpo a el de ella por detras y
al momento de juntar mi verga erecta con sus nalgas me olvidé por completo del recipiente
y le di el arrimón mas descarado que se puedan imaginar.
-Ayyyyy tontooooo. Dijo en un tono entre sorprendida y algo asustada.
-¿!Que te pasa Dany!? casi me atraviesas tonto.
-Perdon mamá.
-¿Cual perdon cabron? ahorita mismo me vas a explicar, te he visto viendome el culo y...esta
bien no me molesta, eres hombre y te entiendo de hecho me agrada en ocaciones ¿Pero esto?
¿Como se te ocurre?
-Mi tio Quique te agarra las nalgas y no dices nada! Respondí algo exaltado.
Mi madre se quedó callada un pequeño momento y me dijo.
-Mira hijo, el y yo convivimos mucho desde jovenes y bromeamos mucho, es solo juego.
-Eso no es juego veo como te mira y como te nalguea de "cariño" y eso no es juego.
-Jajajaja yo sé que a veces se pasa un poco de la raya pero te aseguro que es solo juego hijo
jajaja relajate.
-En ese caso yo tambien quiero jugar así.
-Mira, mira jajaja ahora no solo te basta con vermelas tambien quieres agarrarmelas, ¿no te
bastó con la vioalda que me metiste ahorita tonto? De ninguna manera jugaré así contigo
¿que te pasa?
-Andale no pido mucho, solo lo mismo que mi tio.
Me dio la espalda y no pude evitar clavar la mirada en su culo.
-No, si te dejo hacer eso despues querras hacer mas y no quiero lios de ese tipo. Contesto con
ése tono de voz que tanto me encanta.
-No mamá te lo juro que no, solo quiero tener esos mismos privilegios que tiene mi tio.
-Jajaja ahora resulta que mis nalgas son un privilegio, tenias que ser hombre cabron.
-Lo voy a pensar, pero ya dejame, debo seguir atendiendo a los invitados.
Se giró y caminó hacia la puerta y en ese momento les juro que no pude evitar darle una
tremenda nalgada, pero era tanta mi desespreacion por tocar ese culo que mi mano no se
detuvo ahí y le di un agarron de nalgas que levanto una parte de su vestido y dejó a la vista
una de sus hermosas nalgas eran duritas, firmes, carnosas...perfectas.
-Danyyyyyyy! Gritó mi mamá dando un salto.
La fiesta continuó de manera normal, pero yo no podía dejar de pensar en lo que había pasado
en la cocina por fin había dado un paso más adelante, no solo me conformaría con ver ese
hermoso culo también podría tocarlo a placer y tenía la autorización de ella, no había duda
mi mamá era una puta y le gustaba serlo.
Ahí estaba en una mesa sentado, cuando noté que mi hermana ya estaba un poco pasada de
copas y todos los que bailaban alrededor de ella se ensañaban con ganas aprovechando la
situación, tal vez el morbo de tener ganas de penetrar el culo de mi madre no me había dejado
darme cuenta de que Fátima también tenía un culo hermoso y torneado debido a esas horas
largas de gimnasio, me pude dar cuenta de que lo movía de una forma muy provocativa, ese
pequeño vestido no era suficiente para guardar sus carnosas nalgas y obvio todos estaban
aprovechando el momento para verlo de cerca, tocarlo y restregarle el miembro en el culo a
mi hermana al ritmo de esa asquerosa música que tocaban.
Me levanté de la mesa y fui directo a donde bailaba mi hermana.
-Me permites esta pieza. Dije en tono de broma
-¡Claro que si tontoo!! ¡Qué raro! nunca quieres bailar conmigo, ¿por qué el cambio de
opinión?
-Nunca te me habías antojado tanto como hoy. Quise mantener el tono de broma, pero creo
que sonó demasiado en serio y convincente.
-Eres un tonto, ya cállate mejor y bailemos. Me dijo mientras me daba la espalda y repegaba
su culo a mi pelvis.
Esa sensación fue hermosa, movía el culo de una manera que pareciera que deseaba que la
penetrara en ese mismo instante, de vez en cuando aproveché para darle una nalgada
"jugando" al ritmo de la música a lo que solo volteaba y me tiraba miradas de complicidad
que me ponían mas a mil de lo que ya estaba.
Terminamos de bailar y nos dirigimos a la mesa donde estábamos sentados y comenzamos a
platicar, nada fuera de lo normal hasta que me dijo.
-¿Que fueron esas nalgadas eh? no eran necesarias, yo sabía que tenía que perrearte intenso
jajaja. (Perrear es un término que se usa para el baile de la música de reggaetón, lo aclaro
para las personas que no son de México y leen el relato)
-Eran parte del baile, espero que no te molestaran. Contesté un poco avergonzado
-Claro que no me molestaron, eres mi hermanito y lo que te parezca correcto para mi está
bien jajaja, pero debes aceptar que estuvieron de más, ¡SUCIOOOOOO!!
Esa palabra "sucio" el tono en el que lo dijo, fue lo que terminó por elevar mi excitación al
100%, era el mismo tono de calienta vergas que usaba mi mamá cuando quería conseguir
algún favor de algún vecino o servidor público.
-¿Quién te manda a estar tan buena chiquita? Le dije sin pensar.
-Jajaja ahora soy tu chiquita, okey papi! Comenzó el juego fue lo que pensé inmediato, otra
oportunidad más para cumplir mis fantasías.
Continuamos platicando un rato más hasta que terminó la fiesta, alrededor de las 4 am. todos
comenzaron a marcharse. Me paré de la mesa y comencé a despedirme de los invitados,
cuando de pronto se me acercó mi papá y me dijo.
-Voy a continuar mi fiesta en otro lado. Y me sonrió.
Obvio sabía que iría a algún lugar de strippers o algo por el estilo.
-Está bien yo me encargo de todo papá, feliz cumpleaños pásala bien.
Se marchó junto con algunos de sus amigos y yo me quedé a despedir a los demás en su
nombre, no fue la gran cosa eran pocos los que quedaban, sentía mi momento llegar, por fin
estaría con mi deliciosa madre y mi suculenta hermana a solas, nosotros tres en la casa con
unas copas de más y solo podía pensar en la oportunidad que se me estaba presentando hasta
que escuché las siguientes palabras.
Mi mamá se me acerco y me dijo.
-Hijo, tu tío Enrique se va a quedar aquí esta noche, está algo pasado de copas y no quiero
que maneje en ese estado, se quedará en tu cuarto. Dijo mientras lo llevaba casi cargando.
-No me voy a quedar en su cuarto chaparra, me voy a quedar en tu cuarto contigo chiquita.
Contestó mi tío muy ebrio, por cierto.
-Jajaja ¿sigues Enrique? ¡no vas a lograr hacer nada conmigo cochino, es más deberías
pedirme disculpas, gracias a ti! tu sobrino también quiere tocarme las nalgas jajaja. Dijo mi
madre mientras me guiñaba un ojo.
No pude evitar ver como mi tío le agarraba el culo a mi mamá mientras ella lo llevaba
borracho a mi cuarto, ella solo hacía un gesto de desaprobación y decía que no con su cabeza,
pero la sonrisa pícara en su cara decía otra cosa.
Me dispuse totalmente decepcionado a dormir en la sala cuando mi hermana apareció y me
dijo.
-No inventes Dany te vas a quedar en el sofá? ¿Cómo crees? puedes quedarte conmigo si
quieres, no quiero que duermas incómodo.
-Hablas en serio? ¿o te burlas de mí?
-Claro que no tontooo! ¡anda te espero en mi cuarto! Me dijo con ese tono de niña mimada
que me encanta.
-Okey, gracias solo déjame ir por un short para no dormir en pantalones y voy a tu cuarto.
-Okey papi, te espero. (Se imaginarán lo que me provoco esa frase)
Me dirigí a mi cuarto por mi ropa para dormir y al llegar a la puerta de la habitación pude
escuchar que mi mamá y mi tío discutían.
-Ándale Betty, estamos solos, no pasa nada.
-No Enrique estás loco, no puedo hacer eso.
-Yo sé que quieres Betty, se te nota en cómo me hablas, ándale solo poquito, prometo que te
va a gustar, además tu esposo no está ¿qué puede pasar?
-No Enrique no voy a hacer nada contigo, desde que tengo 15 años has querido lo mismo y
la respuesta siempre ha sido no. Replicaba mi madre.
-Betty! Mira como me tienes. Le dijo mi tío mientras le enseñaba su verga.
-Ay Enrique! le dijo mi madre mientras sonreía.
-Tú de verdad no cambias, no voy a acostarme contigo cabroncito, pero... ¿qué puedo hacer
para que no te sientas tan mal?
-Pues darme las nalgas Betty! Le dijo algo enojado mientras le tocaba el culo a mi madre.
-Que no Enrique! Estuve a punto de hacerlo una vez y doy gracias a la vida de que me
arrepentí.
-Sí, ese momento pudo ser el mejor de mi vida, te tenía ya de perrito y debo confesar que no
estaba apuntando a donde tu querías
-En serio Betty yo tenía la mira puesta en otro lugar, odio que no me hayas dejado continuar.
-Y yo me alegro de no haberte dejado continuar.
-Te hubiera encantado, te lo aseguro.
-Te hubiera encantado más a ti estúpido, tenía 20 años, estaba muy jovencita y tenía un
cuerpazo.
-Siempre es lo mismo contigo Betty! Me calientas y al final no me das las nalgas!
-Claro que no te las voy a dar cabron! ¿Quieres que nos metamos en problemas o qué?
-Bueno por lo menos dame mi beso de buenas noches.
Mi madre se inclinó para darle un beso en la frente a mi tío lo cual dejó su culo expuesto.
Pero él de una forma algo sarcástica le dijo.
-Que rico, pero no es ahí Betty, tu sabes a que me refiero.
Mi madre hizo una mueca y yo no lo podía creer, mi madre se puso de rodillas y le dio el
beso en la verga más delicioso que he visto en mi vida mientras lo miraba a los ojos.
-¿Contento estúpido? Le dijo mientras se ponía de pie.
-Hasta mañana Enrique. Le dijo con una sonrisa coqueta.
Mi madre salió del cuarto y yo me moví de la puerta rápidamente para que no se diera cuenta
que había visto todo aquel espectáculo, me vio y me dijo.
-Ya duérmete cabroncito, tu tampoco vas a conseguir nada de mi si es lo que quieres, no
estoy tan borracha jajaja hasta mañana hijo, descansa.
Se dio la media vuelta y comenzó a caminar de una manera más exagerada con el propósito
de que yo la viera. Su mirada la delató.
-No pude evitar llevar mi mano hacia mi miembro y tocarlo de una manera obscena mientras
veía su culo.
-Jajaja ya duérmete tonto, esta noche no! Me dijo de una manera juguetona.
Entré a mi cuarto y mi tío ya estaba dormido, por no decir muerto por el alcohol, tomé unos
shorts y me dispuse a ir al cuarto de mi hermana.
Entre a su habitación y cuando volteé a la cama pude ver gracias a la luz de mesa sé que
encontraba acostada boca abajo, con el culo totalmente expuesto hacia arriba y llevaba puesto
un babydoll y un conjunto de lencería totalmente provocativo inmediatamente me quité mis
jeans y me puse el short salté a la cama y me acerque lo más que pude al cuerpo de mi
hermana, se veía deliciosa con ese babydoll era mucha mi excitación en ese
momento pero la luz de su buró me incomodaba, así que quise apagarla y con un movimiento
que en ese momento sentí suave y calculado estiré mi brazo mí y torso para alcanzar el switch
de la lámpara quedando encima de mi hermana con mi pecho pegado a su espalda y mi verga
totalmente incrustada entre sus dos hermosas nalgas, fue una sensación incomparable,
incluso más que cuando estábamos bailando cuando de repente su voz me sacó de mi gozo.
-So, so, solo quería apagar la luz. Contesté balbuceando.
-Si ajaaa, la luz, pudiste haberme pedido que la apagara, no estaba dormida, ¡llevo más de 15
minutos viendo como me miras las nalgas cerdo!
-Perdóname, pero tú tienes la culpa, esa ropa no me ayuda. Contesté avergonzado.
-¡Hombreees! Todos son iguales, pobrecitos jajaja.
-¡Ya cállate, a ver déjame ver eso, lo sentí grande! ¿Puedo verlo?
-¡No te hagas el tonto, esa cosa que casi me entierras entre las nalgas cochino! -Dijo riéndose.
-Pero no te da pena restregármelo en el culo.
-Está bien, te voy a enseñar. Me baje el bóxer lentamente y mi verga salió disparada
totalmente erguida.
Mi hermana se le quedo viendo y no puede dejar pasar el detalle de que al momento de verlo
paso algo de saliva y se mordió los labios.
-¡Es grande! dijo con una risa nerviosa, la verdad es que no es tan grande es tamaño normal,
supongo que el alcohol hizo que la viera de esa manera.
-Cuando quieras. Le contesté. Ella volteo a verme con una mirada tierna, pero picara a la vez.
-Pobrecito, ¿está así por mi culpa?
-Sí, creo que deberías hacer algo al respecto, tu eres la culpable después de todo.
Sentía que era mi oportunidad y decidí ir por todo.
-Bájate ese cachetero que traes puesto y ponte de perrito, tal vez de esa manera te perdone.
Le dije ya sin ningún pudor.
-¿Estás idiota? De ninguna manera haré eso.
Ahí fue cuando decidí cambiar la estrategia y recordé las palabras que mi tío le había dicho
a mi mamá una hora antes.
-Dale un beso, para que se calme el pobrecito.
Ella se quedó pensativa un momento y mis esperanzas decayeron, pero una vez más la vida
me sorprendió.
-Hay dos opciones, decidí aprovechar su momento de aprobación.
-Puedes darle un beso con lengua incluida por al menos 10 segundos de lengüetazo o 15
besitos normales, ¡tú eliges!
-¡MMMM! ¡De las 2 maneras sales ganando tú! Pero, en fin, elijo los 15 besos, recuéstate,
no quiero que me veas, me da pena.
Me recosté y en ese momento mi hermana tomo mi verga con sus manos, acercó sus labios
y no puedo olvidar la sensación que sentí cuando su respiración alcanzó mi pene, acercó sus
carnosos labios y besó la cabeza.
-Uno, dos, tres, cuatro... Contaba mientras daba pequeños besitos a mi verga, sentía que
reventaba y cuando llego el número quince...
Sentí que un escalofrío que recorrió desde las puntas de los dedos de mis pies hasta el final
de mi espina dorsal, su lengua comenzó a recorrer desde mis testículos hasta la cabeza de mi
verga cuando de pronto sentí que su boca engullía todo mi pene, fue una sensación tan intensa
que no pude evitar terminar y mi semen salió disparado directo a su cara.
-¡Tontoooo! ¡Avísame que vas a terminar!
-Lo siento no me pude contener.
-Agggghhh ya duérmete mañana platicaremos sobre esto, ¡no lo puedo creer de verdad!!!
Después de un largo tiempo de no compartir nada con ustedes por motivos personales, he
regresado al foro para mantenerlos actualizados respecto a mis anteriores relatos.
Como ya saben, mi nombre es Carlos Daniel Jr. Actualmente tengo 23 años de edad y ahora
radico en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco, México.
Por motivos de trabajo he tenido que dejar la casa de mi madre Beatriz esa hermosa mujer de
ahora 40 años que es la poseedora de aquel culo hermoso y descomunal que se convirtió en
mi obsesión desde que yo era un adolecente.
Como recordaran lo narrado en mi primer relato, donde tuve esa maravillosa oportunidad de
corroborar que mi madre Beatriz y mi hermana Fátima eran un hermoso par de putas. Debo
confesarles que en los días, semanas y meses siguientes, realmente no pasó nada relevante,
solo un poco de lo mismo, pude seguir admirando y acariciando el culo de las dos sin poder
llegar a más, pero una confesión de mi tío Enrique desencadenó que salieran a la luz una serie
de secretos que se tenían muy guardados en la familia y que hoy ustedes van a poder leer.
Como les comenté al principio, por motivos personales dejé de compartir mis historias, ya
que debido a un gran error mío mi madre Beatriz descubrió la grabación en donde mi padre
se follaba a mi tía Victoria y a raíz de eso se derivaron cientos de problemas que provocaron
el divorcio de mis padres hace ya casi dos años.
Por esta razón, Beatriz, con mi ayuda y sin saber que era de mi conocimiento la existencia de
aquel video de mi padre con Victoria decidió instalar en la casa un sistema de cámaras para
poder obtener pruebas de la infidelidad y poder presentar con pruebas una demanda de
divorcio que los dejara en las ruinas a ambos.
Después de todo el pleito legal que se generó cuando mi madre tuvo las pruebas suficientes
para poder armar un caso de divorcio contundente contra mi padre a él no le quedó otra
opción más que irse de la casa al igual que a mi tía Victoria por haber sido la tercera en
discordia en la relación. Lo cual debo confesar que me puso triste porque me encantaba ver
también ese delicioso culo paseando por la casa. Por otro lado y para ser honesto, el que mi
padre se fuera me dio cierta alegría porque después de todo lo sucedido Betty se comportaba
de una manera más sensual incluso conmigo, se vestía más puta que de costumbre, comenzó
a usar vestidos aún más cortos y ceñidos cualquiera fuera la ocasión, no importaba si era para
ir al centro comercial o simplemente pasear por la casa, a ella le encantaba ser el centro de
atención y yo lo vi como una oportunidad para poder llegar más lejos con ella ya que me
podía dar cuenta que ella disfrutaba el hecho de que todos la deseábamos y añorábamos tener
la oportunidad de poder gozar algún día ese hermoso cuerpo de diosa que ella nos mostraba
con orgullo. También comenzó a ser un poco más socialmente activa, comenzó a salir más
con sus amigos, algo que normalmente no hacia mientras estaba casada con mi padre,
comenzó también a hacer reuniones en la casa más seguido lo cual me daba gusto, hasta que
caí en cuenta de que por lo general la mayoría de los invitados eran hombres que iban en
busca de una oportunidad de follarse a Beatriz.
Meses después me enteré que varios de los hombres que asistieron a dichas reuniones
tuvieron el placer de gozar de ese culo en más de una ocasión ya que Betty pasada de copas,
tiene la fama de ser muy complaciente y liviana.
En marzo 20 de 2018 Betty festejaría su cumpleaños número 39. Dos días antes me anticipé
a preguntarle si ella querría festejarlo en grande.
Recuerdo que era un domingo por la mañana y bajé de mi cuarto para desayunar algo, al
entrar en la cocina ahí estaba ella, también buscando algo para desayunar, llevaba puesta una
camiseta de tirantes de mi padre las cuales ella acostumbraba tomar en ocasiones para usarlas
como prenda para dormir o a forma de vestido para andar por la casa, mis ojos se quedaron
clavados inmediatamente en su culo, la prenda apenas podía tapar ese prodigioso par de
carnosas nalgas y el borde dejaba escapar un poco de esa carne en cada movimiento que ella
hacía; mientras mis ojos devoraban ese exquisito par de piernas y esas nalgas firmes que se
movían al ritmo que Beatriz batía unos huevos. Me dispuse a guardar silencio recargado en
el marco de la puerta para disfrutar ese hermoso espectáculo que Betty me brindaba sin darse
cuenta, cuando al fin volteó no pudo evitar dar un salto de sorpresa.
-¡Ay tonto me asustaste¡ - Dijo mientras dejaba los platos sobre la mesa.
-¿Suficiente para qué? ¡Jajaja ah! ¡Ya vi!- Me contestó dirigiendo su mirada a mi miembro
que se encontraba totalmente erguido y que no pude disimular debido al delgado short que
llevaba puesto en ese momento.
-Ya deja de verme y ayúdame a poner estos platos ahí arriba.
A lo que conteste inmediatamente que sí, mientras me acerque aceleradamente hacia ella para
colocarme por detrás de ella y replicar la misma jugada con la que había iniciado nuestros
roces eróticos en aquella fiesta. Pero ella, anticipando mis intenciones se quitó
inmediatamente y no pude lograr el objetivo.
-¡Jajajaja! ¿Qué intentas hacer?- Me dijo con un tono burlón, mientras esquivaba mi
movimiento.
-Quedamos en que no volverías a hacer algo así, dejamos muy claro que el hecho de que me
veas no me molesta, pero que intentes hacer este tipo de cosas otra cosa y no lo voy a permitir.
-Pero creí que te gustaba ¡además ya habíamos entrado a esta etapa! ¿No?- contesté.
-Jajaja ¡ah! ¿Vas por etapas? ¿Qué sigue? ¿Qué te dejé verme desnuda? ¿Qué te la chupe?
No cariño estás muy mal, que te permita hacer ciertas cosas no quiere decir que eso me guste
o que vaya a pasar algo más. Mejor ayúdame a preparar a lavar los platos y deja de pensar
tonterías.
A esta altura, Beatriz y yo habíamos desarrollado una relación de mucha confianza y por eso
en ocasiones me atrevía a ser más osado al elegir mis palabras hacia ella.
-Por ahí cuentan que ya estuviste con varios ¿por qué conmigo es diferente?- Contesté sin
pudor alguno.
-¡Porque ellos no son mis hijos! ¿No te parece suficiente? Además ¿a ti qué te importa con
quien yo haya estado? Fin del tema Carlos.
-El otro día te vi entrar de la casa del vecino de enfrente cuando viste que su esposa se había
ido ¿Te parece correcto eso? Por eso no te bajan de puta aquí en la colonia, eso también me
afecta a mí.
-¡Ya te dije que no es asunto tuyo! ¡Además! No te ha de afectar tanto, también te encanta
que yo sea así, creo que más bien lo que te molesta es que no sea así contigo ¡vete de aquí!
-Perdóname mamá, no quise decir eso- Contesté para calmar la situación al ver que le había
molestado mucho lo que le había dicho.
-Ya, perdóname, hay que cambiar de tema, ¡en dos días cumples años! ¿Qué quieres hacer?
¿Haremos fiesta en grande?
-No lo creo, será martes y no muchas personas están disponibles, lo único que quieren es
llegar a su casa para descansar de su trabajo.
-Tienes razón ¿entonces qué haremos?
-Solo una pequeña reunión, nada comparado con lo que hacía tu papá cada año con
muchísimas personas en la quinta familiar, quiero algo sencillo aquí en la casa para mis
amigos más cercanos y familiares si es que quieren venir, avísale a tus tíos para que vengan
a deleitarnos con sus historias, tú sabes que su don es hacernos reír.
-Ok, déjame llamar a mi tío Enrique para que me ayude con todo, él es muy bueno para
organizar este tipo de eventos.
-¡Muy bien! Déjame hacer la lista de invitados para comenzar a llamarlos- Me dijo mientras
se daba la media vuelta y salía de la cocina meneando el culo de forma exagerada como
premio por mi ayuda. Supongo que se sintió también culpable por la pequeña discusión que
habíamos tenido y esa fue su manera de ofrecerme disculpas, lo cual me encantó pero no me
ayudó mucho ya que me dejó más cachondo de lo que ya estaba.
Al día siguiente todo fue normal, hice mi rutina de siempre, ir a la universidad y después al
trabajo, en algún momento de la tarde en la que no estaba tan ocupado pude llamar a mi tío
para que me ayudara con la cuestión de música y tragos que se servirían en la fiesta. Él tiene
una pequeña empresa de organización de eventos y es experto en el tema, accedió a ayudarme
sin reparo alguno, obviamente no se iba a perder el cumpleaños de su exquisita hermana a la
que siempre había deseado pues ahora estaba soltera y dándole rienda suelta a sus deseos
carnales, tal vez el también veía una oportunidad para poder convencerla de entregarse a él
como siempre lo había deseado desde que eran jóvenes, o por lo menos vio la oportunidad
de cachondear con ella una vez más como había pasado en la última fiesta en la que ambos
coincidieron.
Así llegó el martes, desperté y me dirigí a la habitación de Beatriz para ser el primero en
felicitarla y el día no pudo haber comenzado mejor, cuando entré a su habitación la vi
recostada en su cama, boca abajo con el culo expuesto y apuntando hacia arriba, cubierto por
una hermosa prenda de encaje color roja que resaltaba mucho más ese exquisito par de nalgas,
me tomé unos minutos para observar de cerca aquella maravilla y tomar algunas imágenes
mentales para masturbarme en la ducha, me acerqué despacio a su cama para despertarla y
felicitarla, le di un abrazo, un beso y salí de la habitación rápidamente hacia la regadera para
pajearme de una manera impresionante. Salí de la ducha, me vestí y me fui a la universidad,
al terminar mis clases me dirigí hacia la oficina de mi papá para ayudarle con unas cuantas
cosas del negocio familiar en el que hace tiempo ya ejerzo mis conocimientos en contaduría
y administración de empresas. A las 6 de la tarde salí de la oficina y me dirigí hacia mi casa
para acompañar a Beatriz en su festejo de cumpleaños ¡y cuando llegué! ahí estaba ella, se
veía radiante y preciosa. Llevaba puesto un vestido color negro que la hacía lucir más
provocativa de lo normal, lucía un pronunciado escote que dejaba ver su delicioso par de
tetas que a pesar de no ser exuberantes mantenían una firmeza que las hacían lucir perfectas,
pero sin duda, lo ceñido y corto que era ese vestido y el par de altos tacones que hacían juego
con el hacían que el premio como siempre se lo llevara ese riquísimo par de nalgas que tantas
veces me ha hecho matarme a pajas al punto de correrme en cantidades descomunales
mientras imagino que la tomo por la cintura y la embisto con furia desenfrenada sin descanso
mientras ella grita y gime de placer.
Eran las 8 en punto de la noche cuando llegué a casa y la verdad fue algo decepcionante y
triste para mí ver tan poca asistencia. Betty tenía previsto que llegaran alrededor de unas 30
o 40 personas y solo llegaron alrededor de 15, incluso mi hermana Fátima prefirió irse con
su novio al cine o algo así.
Beatriz ya algo entrada en copas debido a que había comenzado a beber desde temprano en
la tarde platicaba, bailaba y se reía con sus amigas mientras el resto de los asistentes en su
mayoría varones se deleitaban con el espectáculo que ella nos brindaba cada vez que movía
el culo al ritmo de la música que sonaba en la fiesta.
En cierto punto de la fiesta me acerqué a la mesa donde estaban sentados mis tíos que para
variar hacían lo mismo de siempre, tomar fotos de Betty y hacer comentarios en torno a ellas.
-¿Como la están pasando?- Les pregunté al acercarme.
-De maravilla, viendo el culo de tu mamá- Me contestó Luis a tono de broma envalentonado
por el efecto del alcohol, a lo cual Enrique y Roberto reaccionaron con una carcajada.
-No lo dudo ni un momento- Respondí.
-Siempre hacen lo mismo y no logro comprender cómo pueden desear a su propia hermanaUna respuesta hipócrita de mi parte por qué en mi caso era aún peor ya que era mi madre y
también la deseaba.
-Son cosas que aunque ya estás listo para saber, Betty no ha querido que sepas, ella tendrá
sus razones pero cuando lo sepas todo va a cobrar mucho sentido para ti.
-Además tú caso es peor ¿crees que Beatriz no me ha contado todo lo que ha pasado entre
ustedes o lo que has tratado de pedirle? Claro que me cuenta y créeme que tú caso es peorMe dijo mientras yo carcomido por la vergüenza solo agachaba la mirada.
-¡Si Carlos!- Replicaron mis otros dos tíos mientras se reían a carcajadas.
-¡Bueno ya estuvo bueno! díganme porque es así la relación de ustedes ¿Cómo lo lograron?
siempre me ha intrigado saber cómo es que tienen esa relación con ella.
-Aún recuerdo la última vez cuando te quedaste en mi cuarto y le pedías a mi mamá que
follara contigo- Le dije a Enrique ya sin pudor por el calor de la plática que se había generado.
-También escuché que habías estado a punto de follartela pero que ella se había arrepentido
y no te dejó continuar.
-JAJAJA ¿escuchaste todo? La verdad no recuerdo muy bien que es lo que platicamos esa
noche ella y yo ya que estaba muy ebrio para serte sincero.
-¡Si! Y también vi todo- Contesté.
-Entonces creo que ya estás algo mayorcito como para darte cuenta de que Betty es una puta
de pies a cabeza.
Que se expresara así de ella me molestó un poco pero me contuve ya que yo también la tenía
en el mismo concepto y eso me provocaba sentimientos encontrados.
-¿Qué es lo que vio?- Pregunto mi tío Luis a Enrique.
-La tradición de buenas noches ¿te acuerdas? ¡Jajaja! ¿Te acuerdas cuando la convenciste de
darnos las buenas noches así todos los días?
-¿En serio aceptó esa noche? ¿Quién lo imaginaria? Después de tantos años ¿qué opción
elegiste? que suertudo, daría mi riñón por volver a experimentar eso aunque sea una vez, pero
si tenemos suerte hoy la convencemos de hacer lo mismo o algo mejor.
En este punto al calor de las copas después de escucharlos expresarse así de ella en lugar de
molestarme me empezó a calentar de una manera increíble y comencé a escuchar las
anécdotas que contaban sobre ella.
Me contaron que desde muy joven Beatriz ya contaba con un cuerpo exquisito que se
acentuaba aún más con su corto y entallado uniforme escolar y que por esta razón más de un
hombre en el barrio trató de conquistarla, incluso hubo una ocasión en la que un tipo no pudo
resistir la tentación después de verla pasar por la acera de su casa cuando ella se dirigía a la
escuela, uno de esos tantos días se aproximó a ella por sorpresa y la dirigió hacia un terreno
baldío donde casi logra abusar de ella, de no ser porque una vecina del lugar se percató de
los gritos y llegó en su auxilio el tipo hubiera logrado el objetivo.
-Todo este tipo de situaciones que comenzaron a pasarle desde muy joven la marcaron y la
convirtieron en lo que es ahora ¿Me vas a negar que te has dado cuenta de que le encanta
llamar la atención de todos los hombres?- Me comentó el tío Roberto mientras Enrique seguía
contándome todas las anécdotas.
También me contaron que desde muy joven se ganó el mote de “la devoradora”, ya que la
habían descubierto haciéndole una mamada a dos de sus compañeros en los baños de la
escuela preparatoria. Por lo cual había sido expulsada de esa y una institución más en la que
la cual fue descubierta junto a otros tres compañeros en una situación igual que la anterior en
un aula de dicha escuela.
Así comenzó la obsesión de ellos hacia su Betty. Aunque fuera su hermana, el hecho de que
era tan poca la diferencia de edad entre los hermanos exceptuando a mi tía Victoria que era
mucho menor que ellos cuatro, aunado de todas las experiencias que se comentaban alrededor
de Beatriz entre vecinos y compañeros de escuela, fue que se encendió una chispa de erotismo
en ellos que aún no podían apagar.
Mientras me contaban todas aquellas anécdotas no podía dejar de ver a Beatriz que se
encontraba compartiendo con todos los demás invitados. No paraba de imaginarla en todas
aquellas situaciones que salían a montones de los recuerdos de mis tíos y que me relataban
con mucha emoción al recordar lo excitantes que habían sido.
Como aquella donde me contaron que después de una fiesta cuando aún vivían juntos,
terminaron tan ebrios que mientras regresaban a su casa casi la convencen de darle una
mamada a los tres en el auto en el que viajaban, me dijeron que el hecho de que fuera un auto
tan pequeño obligaba a que ella tuviera que ir sentada en las piernas de uno de los demás
pasajeros, en esa ocasión el afortunado fue Luis, el cual aprovecho a la situación para
comenzar a acariciar las piernas de Beatriz, acto seguido Roberto también comenzó a tocarla,
Enrique al ver la potencial situación se detuvo en un lugar tranquilo para participar en el
manoseo. Me comentó que en cierto momento no pudo soportar más y sacó su miembro para
que Beatriz lo viera, Luis y Roberto replicaron la maniobra para dejar expuestos su miembros
también y que Betty sintiera la misma tentación y deseo que la habían hecho ganarse el apodo
de la devoradora, Beatriz vio aquellas vergas totalmente erguidas y sus ojos se iluminaron,
paso su lengua por su labio inferior demostrando su antojo de carne y se aproximó a devorar
la verga de Enrique el cual debido a su poca experiencia terminó por dejarle la boca llena de
semen a los pocos segundos de que Betty había comenzado a chupar ese trozo de carne
arruinando así las posibilidades de los otros dos ya que Beatriz a pesar de estar muy
desinhibida por los tragos entró en razón al ver lo que había hecho y se negó a continuar. Al
ver la cara de decepción de sus hermanos al llegar a casa les propuso otro tipo de arreglo
como compensación por dejarlos con las ganas, de ahí surgió la “tradición de buenas noches”
que consistía en una petición especial para cada uno de ellos donde ella tenía que obedecer a
cualquiera de las dos opciones que le presentaran siempre y cuando no desembocaran en
sexo.
-¿Cuáles eran las opciones?-Pregunté.
A lo que me respondieron que la primera consistía en recibir un beso de buenas noches en el
miembro cada noche antes de dormir.
O la segunda en la que podían pedirle que posara de manera sugestiva con ropa sexy en
alguna posición en específico para que ellos pudieran masturbarse frente a ella, esta opción
según me dijeron era la que más le pedían cada noche, aunque dicen que recibir aquel famoso
beso también era riquísimo, no era una mamada, pero era mejor que nada.
El hecho de que habían crecido de manera muy humilde los obligaba a dormir a los 4 en la
misma habitación, cosa que facilitaba todos los juegos sin que mis abuelos sospecharan algo,
en fin, eran hermanos ¿qué de malo había en que durmieran en la misma habitación?
Comenzaron a relatarme aquellas deliciosas noches en las que elegían la segunda opción de
dicho juego, por lo general le pedían que se pusiera en posición de perrito con el culo
apuntando hacia ellos. Imagínense esa hermosa imagen en esa deliciosa situación, mientras
se masturbaban ella movía las nalgas de un lado a otro para facilitarles la eyaculación y que
ellos gozarán aún más también emitía gemidos para que la experiencia fuera más placentera
para ellos, incluso en ocasiones cuando ella también estaba muy cachonda les permitía tocarla
para que se corrieran de una manera más intensa.
Otra de las posiciones que le pedían a menudo era que se pusiera de rodillas frente a ellos
mientras abría la boca simulando esperar la descarga de leche para después tragarla. Cosa
que me aseguraron que desafortunadamente para ellos, jamás sucedió, pues tenían la regla de
avisarle cuando iban a terminar para que ella pudiera quitarse inmediatamente y así no recibir
los chorros de leche de sus hermanos. Aunque entre risas me dijeron que en más de una
ocasión no le avisaban y uno que otro chisguete fue a parar su carita hermosa cosa que le
según ella le “molestaba” pero que nunca le impidió seguir con el juego, o sea era puta y le
gustaba jugar, pero jamás lograron convencerla de hacer nada más, tenía sus límites y ellos
tenían que respetarlos.
Estaba anonadado y extremadamente cachondo en este punto de la plática, tan solo de
imaginar que yo pudiera estar en la misma situación con ella me tenía a punto de correrme
sin siquiera haberme tocado el miembro.
Otra de las anécdotas que me platicaron fue cuando cambió su mote de “la devoradora” a “la
putilla internacional” sobrenombre que yo ya había escuchado en una ocasión mientras
estábamos en una reunión familiar en la que una prima de mi madre con la que tiene una
relación muy cercana y de confianza la llamo así, “la putilla internacional” a lo que mi madre
replicó soltando una carcajada
-¡No señorita! seré la putilla pero de Torreón, lo de internacional ya pasó- mientras soltaba
una carcajada.
Cosa que no comprendí hasta que me contaron que cuando cumplió 18 años se fue a pasar
las vacaciones de primavera a USA con su tía que vivía en Chicago, en esa casa vivían su tía
y sus dos primos ya veinteañeros, que no desperdiciaron la oportunidad y se dieron gusto con
su cuerpo a diestra y siniestra durante toda su estancia ahí, cada vez que surgía la oportunidad
de estar solos en casa aprovechaban para follarsela ambos al mismo tiempo.
Así fue como la mencionada tía encontró a Beatriz en su ya tan tradicional y favorita posición
a cuatro patas recibiendo las embestidas furiosas por parte de uno de los primos mientras al
mismo tiempo devoraba la verga del otro primo con una sincronía casi profesional. Así que
no le quedó de otra más que regresar a México con la reprimenda de su tía y de mis abuelos
por haber sucumbido ante las intenciones de sus dos primos.
Inmediatamente después de ese acontecimiento conoció a mi padre de entonces 23 años y el
resultado fue un embarazo donde el producto fui yo y por consiguiente una boda.
Así terminaron las aventuras de mis tíos con Beatriz cosa que los dejó muy dolidos por así
decirlo ya que nunca lograron su objetivo con mi madre.
La fiesta siguió su curso y pasada la media noche la única amiga de Betty que quedaba en la
casa decidió marcharse. Me dispuse a acompañarla a su auto y cuando regresé estaba Betty
sentada en las piernas de Enrique rodeada por los otros dos que acariciaban sus piernas
mientras reían y platicaban.
Me percaté de que mi hermana no había llegado a la casa y supuse que como era costumbre
pasaría la noche follando en algún motel con su novio.
Darme cuenta de la situación género en mí una descarga de adrenalina inmensa que no podía
controlar al punto que comencé a temblar, sentí la misma sensación de miedo y emoción que
sentí la primera vez que follé con una chica.
Estaba todo puesto a la perfección y Betty estaba puesta en bandeja de plata, ya muy pasada
de copas adoptó una actitud de puta que no se pueden imaginar. Y también estábamos
nosotros; cuatro varones con un instinto casi animal dispuestos a obtener lo que queríamos a
cómo de lugar.
Me acerqué a ellos y voltearon a verme con una cara que jamás olvidaré, pude ver en su
mirada que tenían la misma idea enfermiza que yo, pero no me importó, estábamos todos en
sintonía y juntos íbamos a lograr cumplir nuestra más grande fantasía.
Me acerqué por detrás de mi madre mientras ella seguía sentada en la piernas de mi tío y tapé
sus ojos con mis manos, replicando el mismo truco que había utilizado Enrique en aquella
fiesta; a lo que Beatriz reaccionó dando unos pequeños saltos en la piernas de mi tío que
supongo lo llevaron a la gloria por la expresión que se dibujó en su cara.
-¿Quién soy?-Le dije. Mientras tapaba sus ojos, Roberto comenzó a acariciar la pierna de
Beatriz subiendo lentamente hasta llegar a su entrepierna a lo que ella reaccionó dando un
pequeño manotazo juguetón.
-¡Suéltame tonto!- Exclamó Beatriz al mismo tiempo que le daba el manotazo a Roberto. El
tono en que lo dijo, con esa voz de niña mimada que tanto me excitaba confirmó que ella
también había entrado al juego.
-¿Quién soy?- Pregunté de nuevo.
-¡Ay no sé! Estoy sentada en Enrique, Luis y Roberto están enfrente de mí, creo que no queda
nadie más. Déjame ver, mmmmm ¿quién será?- Dijo mientras llevaba su mano derecha hacia
atrás para alcanzar mi miembro y así poder adivinar quién era quien le tapaba los ojos. Me
sentí en la gloria cuando su mano llegó hasta mi paquete y comenzó a palpar de arriba abajo
suavemente apretando y acariciando mi verga totalmente erecta y a punto de estallar.
-¡No se quien eres! ¡Ya dime tonto!
-¡Soy yo Bety!- Le dije mientras quitaba mis manos de sus ojos.
-¡Carlos! ¡Ehmmm! ¿Por qué no me dijeron idiotas?- Dijo mientras se le escapaba una risa
nerviosa al ver que era el miembro de su hijo el que acababa de palpar.
-Tengo que ir al baño- Se paró y se dio la media vuelta para dirigirse a la planta alta.
Nos quedamos los cuatro viéndonos mutuamente como esperando a que alguien organizara
el primer paso de la estrategia de nuestro plan. Pero todos parecíamos tener un poco de duda
al respecto. Hasta que tuve el valor y lo dije.
-¿Vamos a hacer lo que pienso?
-¡No lo sé! ¿Qué estás pensando?
-Ustedes saben de qué hablo- Conteste con tono molesto.
-Nosotros estamos seguros de lo que haremos hoy desde hace un par de horas, pero estábamos
pensando qué tal vez tú tendrías algún inconveniente, si no lo tiene y quieres ser partícipe no
hay marcha atrás- Contestó Enrique muy decidió.
Comenzamos a discutir qué haríamos y cómo lo haríamos. Concluimos que deberíamos darle
más alcohol a Betty para que fuera un poco más desinhibida, ya que al darse cuenta que yo
también estaba excitado con ella había reaccionado de manera un tanto negativa. También
concordamos en que deberíamos refrescarle un poco la memoria en cuanto a las experiencias
que me habían contado mis tíos para que sintiera el deseo de replicarlas una vez más. Por
último Luis sugirió que usáramos la reciente experiencia del divorcio para que Betty se
sintiera con la necesidad de una venganza hacia mi padre. Todos estuvimos de acuerdo y
pusimos en marcha el plan.
Beatriz bajó 20 minutos después y para nuestra sorpresa estaba recién duchada y con un
vestido exactamente igual al que tenía puesto pero en un color rojo que la hacía lucir aún más
deseable que la prenda anterior.
-Disculpen que me haya demorado tanto, me sentía un poco mareada y acalorada y decidí
tomar una ducha, creo que el alcohol me estaba empezando a afectar.
-No te preocupes Beatriz- Contestó Luis- En ese caso, ya que te sientes mejor ¡ten! Otro
tequilita.
Me acerque por detrás de ella la tomé por las caderas, coloqué estratégicamente mi miembro
entre sus nalgas y comencé a empujarla en dirección a Luis.
-¡Vamos mamá! Brindemos juntos, no todos los días se festejan 39 años- Le dije siguiendo
la estrategia acordada.
-Tienes razón, solo porque tú me lo pides brindemos- Mientras se tomaba el trago de tequila
nosotros simulamos tomarlo y así continuamos hasta que una hora después, 6 tragos de
tequila y unas cuantas cervezas la tuvimos en la condición que queríamos.
Seguimos conversando mientras Enrique la convenció de bailar un poco para nosotros,
formamos un círculo con sillas y ella no dudo en pasar al centro para deleitarnos con sus ricos
movimientos al compás de la música, mientras nos deleitaba con sus movimientos Enrique
extendió su mano y levantó parte del vestido de mi madre dejando expuesto ese carnoso culo
que devoraba una exquisita tanga negra que lucía maravillosa en ella, acción a la que Beatriz
reaccionó riéndose y bajando su vestido para continuar deleitándonos con su sensual danza,
una vez más Enrique extendió su brazo para levantar el vestido de Betty, luego de este
movimiento Beatriz no dudó en comenzar a hacer un lap-dance a cada uno de los que
disfrutábamos el espectáculo comenzado por Enrique que fue el que encendió la llama, así
sin arrepentimiento alguno comenzó a restregar su celestial par de nalgas en la pelvis de
Enrique, al terminar con él se dispuso a menearse en el regazo de Luis y luego de Roberto.
Mientras, yo esperaba con ansias mi turno de sentir ese culo restregarse en mi verga que ya
desde hacía un par de horas se encontraba completamente erecta.
Beatriz dejó de bailar sobre Roberto pero en lugar de dirigirse a hacia mí para darme mi baile,
se dirigió hacia la barra de bebidas para servirse otro trago.
-¿Qué pasó con el baile de Carlos?- Le preguntó Enrique.
-¡Claro que no! ¿Qué te pasa?- Como les comenté, era puta pero tenía sus límites y no
podíamos forzarla, lo único que podíamos hacer era seguir con lo acordado hasta lograr el
objetivo.
Se dirigió hacia la estancia donde estábamos sentados y comenzamos a platicar.
-Oye Betty, te ves riquísima con ese vestido- Dijo uno de mis tíos. En este punto creo que ya
no es importante quien dijo que cosa.
-¡Gracias! ¿Les gusta cómo me veo?
-Sí, te ves preciosa, luces idéntica a cuando usabas tu uniforme escolar ¿Te acuerdas
“devoradora”?
-Jajajaja ¡Cállate! No me recuerdes eso, además aquí está Carlos, mejor no hablemos de eso.
-¿Devoradora?- Le pregunté cómo si no supiera a qué se referían.
-Cuéntale, ya es un adulto, no creo que se moleste por cosas que pasaron hace años.
-¡Que no! Jajajaja entiendan por favor.
-Bueno está bien, pero promete no juzgarme o reírte ¿ok? Cuando tenía un cuerpo muy
bonito, no como ahora, no quiero sonar presumida pero tenía una cintura diminuta, hermosas
piernas y unas nalgas preciosas, tus tíos no me dejaran mentir.
-Aún las tienes- La interrumpí.
-Jajaja gracias hijo, veo que tú también eres igual que estos tres, no tienes limites, bueno en
fin, yo era la envidia de muchas y el deseo de muchos y pues siempre me llovían las
propuestas para hacer todo tipo de cosas, incluso uno de mis tíos me ofreció dinero para que
me acostara con él ¿puedes creerlo?
-Si te creo, si dices que estabas mejor que ahora entonces eras una gran tentación.
-¡Si! Incluso recibí propuestas de quien ni siquiera te imaginas- Me dijo refiriéndose
obviamente a mis tíos.
-¡Me imagino! Pero no has contestado ¿porque la devoradora?
-¡Ay que muchachito tan metiche! Bueno te voy a contar- Me contestó mientras volteaba a
ver a mis tíos con una mirada de complicidad y risa nerviosa.
-Un día recibí una de estas propuestas por parte de dos de mis amigos de grupo, no sé
realmente por qué accedí, supongo que fue por las hormonas derivadas de la edad que tenía
y acepté. Me metí al baño con ellos, me arrodillé y comencé a darles besitos ahí.
-¿Solo eso? Pensé que sería algo más rico lo que me contarías- Le dije para que se comenzara
a soltar un poco más.
-¡Ay bueno! Uno de ellos comenzó a bajarse sus pantalones y pues fue así que les hice su
primera mamada, debo confesar que realmente es fue la primera experiencia sexual que tuve.
Desde ese momento me llamaron la “devoradora” y estos imbéciles se la pasan
molestándome con eso- Refiriéndose a mis tíos.
Seguimos bebiendo y conversando, mientras la plática se tornaba más erótica mis tíos
comenzaron a acercarse cada vez más a Betty para acariciarla, no de forma brusca o agresiva,
más bien pasaban sus manos por sus piernas o su cabello de una forma gentil; como
acariciando a una perrita que sabían ya estaba domesticada.
En este punto mi madre ya no se inmutaba a sentir las manos encima de su cuerpo y decidí
preguntarle.
-¿Y la putilla internacional? ¿Por qué te dice así tu prima Silvia?
-¿Con quién has estado hablando eh? ¿De verdad quieres que te cuente eso?
-Jajaja antes de conocer a tu papá hice un viaje en el que me quedé en la casa de una tía y
mis dos primos. ¿Se acuerdan?-Les preguntó a mis tíos a lo que Luis reaccionó estirando su
brazo derecho por detrás de la cintura de Betty y tomando entre su mano una de sus
maravillosas nalgas.
-Como no me voy a acordar ¡PUTA!- A lo que Betty solo soltó una carcajada y continuó
contando la historia
-¡Puedo explicarlo! Desde que llegué, al momento de cruzar esa puerta pude notar que los
dos me miraban con unos ojos de lujuria que apenas podían controlar, eso la verdad me
encantó, el primero con el que estuve fue Rodrigo, fue después de una fiesta. No sé por qué
motivo terminamos hablando de su verga de regresó a casa y al estacionar el auto me devoré
todo ese pedazo de carne.
No podía creer lo que salía de la boca de Betty. Ya sin pudor alguno me contaba con lujo de
detalles lo que había hecho a diario tras más de tres semanas en la casa con sus primos. Me
contó que con ellos fue la primera vez en la que participo en un trío y que le había encantado.
No pude evitar llevarme la mano hacia el miembro y empezar a acariciarme por encima del
pantalón, me paré violentamente del sofá en el que estaba sentando y me dirigí a hacia donde
estaba sentada Beatriz quedando yo frente a ella, y su rostro hermoso a unos cuantos
centímetros de mi verga. Mientras ella sorprendida por mi reacción miraba con incertidumbre
y sorpresa hacia arriba en dirección a mis ojos tratando de descifrar que pasaba, no pude
evitar nuevamente dirigir mi mano derecha para acariciar mi miembro por encima del
pantalón mientras mi brazo izquierdo se estiró para tomar sus mejillas por debajo de su
quijada, e instintivamente acerqué su rostro un poco más hacia mi paquete, esa imagen
quedara por siempre en mi memoria, su hermosa boquita entre abierta por la presión que
ejercían mis manos en sus mejilla a escasos centímetros de mi totalmente erguido miembro
viril que estaba a punto de salir expulsado de mi pantalón y su mirada confundida clavada
fijamente en mis ojos.
Después de unos gloriosos segundos que parecieron eternos Betty se hizo para atrás con un
movimiento brusco pero riéndose nerviosamente. Solo atino en desviar la plática hacia otra
cosa mientras Roberto la tomaba de la mano para levantarla del sofá y lograr hacer que se
sentara en su regazo.
-No sé cómo papá pudo dejarte ir, estás riquísima y eres más puta que cualquier mujer que
haya conocido antes- Le dije en un tono de mucha seriedad.
-No me recuerdes a ese idiota- Me contestó con un tono de molestia.
Sin darme cuenta habíamos entrado a la última parte de nuestro plan. Encausar su enojó hacia
mi padre en beneficio de nuestro plan.
-Engañarme con mi propia hermana en mi propia casa, me rompió el corazón pero ahora solo
me gustaría que el supiera lo que se siente ver cómo tu pareja goza con alguien más en la
cama.
-¿Y por qué no lo haces? Igual ya te has follado a medio vecindario desde que se separaron
y todo el mundo lo sabe créeme, pero igual, mientras él no lo vea no va a sentir molestia
alguna- Contestó Enrique.
-Siendo honesta si he pensado grabarme teniendo sexo con alguno de ellos para hacérselo
llegar y que se muera del coraje, pero no me quiero meter en problemas, la mayoría de los
hombres con los que he follado son casados y eso implicaría meterme en problemas de nuevo.
-¿Y si nosotros te ayudamos?- Dijo Roberto.
-¡Jajaja claro que no! ¡Sabía que tratarían de aprovechar esta situación! Ustedes no tienen
remedio la verdad.
-No, te lo digo enserio Betty podemos hacerlo creer, no precisamente tiene que ser un video,
pueden ser fotografías donde aparentes que estás follando con alguien más.
-¿Y cómo pretendes que no los reconozca idiota? Siempre ha convivido con ustedes.
-No tiene que salir nuestro rostro Beatriz, basta y sobra con qué salga tu cara y alguna verga
en la misma fotografía para que él se muera del coraje.
-Será como cuando jugábamos en nuestra juventud ¿Recuerdas? Cuando los cuatro la
pasábamos muy bien en nuestra habitación- Dijo Enrique mientras la tomaba con ambas
manos por las nalgas y la acercaba hacia su cuerpo para después restregar su verga en la
entrepierna de mi madre.
Mi madre pareció convencida con la idea pero volteó a verme con una cara como pensando,
“vete de aquí tú no puedes ver esto”.
Betty aceptó pero con la condición de que no harían nada más que simular la situación y de
que yo me retirara de la habitación.
Al ver mi cara de decepción mis tíos intervinieron para ayudarme a participar.
-Pero ¿quién va a tomar las fotografías?- Replicó Roberto.
-¿Como que quien? Cualquiera de los otros dos, solo necesita salir uno de ustedes en las
imágenes.
-¿No crees que le daría más coraje a tu exesposo ver que te estás comiendo tres vergas en la
misma fotografía?-Dijo Luis.
-¡Ay no! ¡Imagínate! ¡se muere!
Beatriz dudo un poco pero parecía muy entusiasmada al poder vengarse de mi padre.
-Esto no puede salir de aquí hijo, puedes quedarte para ayudarme como antes cuando te pedí
ayuda para poder demandar a tu papá pero solo vas a tomar las fotos, unas cuantas y nada
más, sé que esta situación te está afectando más de la cuenta- Dijo mientras que con su mano
derecha comenzó a acariciar mi paquete- Y no quiero que te hagas falsas ilusiones de que
tienes alguna posibilidad de lograr algo conmigo esta noche.
Entusiasmado por dentro pensando qué tal vez si tendría una oportunidad le contesté con un
tono de seriedad absoluta que estaba bien que no se preocupara.
-Bueno, está bien, pero antes necesito sentirme con más valor para continuar con esto- Dijo
mientras caminaba hacia la barra y tomaba en sus manos una botella de tequila para dirigirla
hacia sus labios y darle un buen trago que la hiciera sentirse más segura para continuar con
lo que haríamos.
Al darse la media vuelta para regresar hacia donde estábamos sentados, Beatriz se dio cuenta
que sus hermanos ya tenían la verga de fuera y se masturbaban buscando que su miembro
luciera más grande para ella, el objetivo era hacerla sucumbir ante la tentación. Se dirigió
hacia ellos y yo saqué mi teléfono móvil para comenzar a tomar las fotografías, ella se puso
de rodillas frente a los tres con una sonrisa de oreja a oreja y un brillo en sus ojos muy
peculiar, mientras ellos continuaban con ese movimiento de arriba hacia abajo a un ritmo
frenético.
Comencé a tomar las fotografías. Beatriz se veía algo dudosa al principio pero se empezó a
soltar poco a poco. Comenzó a hacer gestos totalmente lascivos abriendo la boca y sacando
la lengua como si se dispusiera a devorar esos tres pedazos de carne disponibles para ella
pero en todo momento guardo una distancia prudente. Algo que a Luis no le estaba agradando
mucho y le comentó que pensaba que esas imágenes no funcionarían, la tomó por el cabello
diciéndole que se acercara un poco más para que las fotos se vieran más creíbles a lo que
Betty ya poseída por la calentura del momento accedió con una sonrisa en su rostro
acercándose de rodillas hacia ellos y quedando a escaso centímetro de las tres vergas que mis
tíos seguían estrujando con una furia sorprendente, Betty volteo hacia mí y me dijo que
tomara las fotografías de nuevo, yo accedí y ella comenzó a hacer lo mismo, abrir la boca
simulando que iba a tragarse todo lo que descargaran en ella. Mientras acercaba la cámara de
mi móvil a su rostro para capturar mejor la imagen pude notar que la lengua de Beatriz
alcanzaba a rozar en más de una ocasión la verga de mi tíos debido a la corta distancia que
se mantenía entre ellos y el movimiento que ellos hacían al masturbarse. Esto fue la gota que
derramó el vaso, puse el celular en modo video y les comenté a todos que no hablaran para
que no se escucharan las voces de los que participaban, comencé a grabar con una mano
mientras con la otra desabrochaba mi pantalón para sacar mi verga y poder masturbarme con
tan excitante imagen, Beatriz volteó a verme algo sorprendida pero ya en este momento le
importo muy poco, solo me sonrío y me dijo, que siguiera grabando mientras comenzó a
desabrochar la parte de arriba de su vestido, al no poder desabrocharlo se dio la media vuelta
aun estando de rodillas para pedirle ayuda a Enrique y así poder dejar sus deliciosas tetas
expuestas, al lograr quitarse la parte superior de la prenda Beatriz volteó de una manera tan
acelerada que la verga de Enrique quedó totalmente pegada a su mejilla a lo que Beatriz
reaccionó abriendo su deliciosa boca y engullendo ese trozo de carne al que tantas veces le
había negado el placer. Enrique poseído por el momento tomó por el cabello a mi madre y
empezó a follarle la boca de una manera violenta mientras ella se dispuso a tomar con ambas
manos las dos vergas que se encontraban a sus costados para estrujarlas de una manera
deliciosa, se convirtió en otra persona completamente diferente, sacaba una verga de su boca
para pasar a devorar la siguiente y así sucesivamente una y otra vez, trate de acercarme para
aprovechar el momento, acerqué mi miembro por detrás de ella, Roberto la tomó por el
cabello para girarla hacia mí pero ella se resistió. Una vez más Roberto trató de girarla hacia
mí tomándola por el cabello pero ella se resistió una vez más, yo deseoso de que me mamara
la verga, la tomé por la quijada una vez más pero ahora con más fuerza para que su boca se
abriera por completo, y una vez más trate de introducir mi verga a su boca a toda velocidad
y por fin lo logre pude sentir como mi verga era abrazada por una boca totalmente cálida y
húmeda mientras mi glande chocaba con la garganta de Beatriz y me sentí totalmente en el
cielo, pero esa sensación duro muy poco ya que una vez más Beatriz retrocedió y me dijo
que me alejara que yo no participaría. Se levantó molesta y nos dijo que todo había terminado
que ella no seguiría más. A lo que Luis reaccionó tomándola por la espalda y dirigiendo su
mano hacia su vagina mientras hacía a un lado la hermosa parte delantera de la tanga que
llevaba puesta, acto seguido introdujo sus dedos dentro de la intimidad de mi madre.
-¡Hoy no me vas a dejar con las ganas perra! ¡Hoy no!- Le gritó mientras introducía los dedos
más profundamente en su sexo.
-¡Suéltame Luis! Lo que hizo Carlos no está bien y esto tampoco.- Replicó mi madre.
Roberto poseído por la excitación la tomó por el cabello y dirigió la cabeza de Beatriz hacia
su verga para que ella continuara mamando, una vez más ella quiso resistirse pero Luis le
tomó por los brazos y logró controlar sus movimientos, así ella no tuvo otra opción más que
adoptar una actitud sumisa y siguió devorando la verga de Roberto.
Enrique sugirió llevarla a la habitación para poder follarsela en la cama, ya que el sofá no le
parecía muy cómodo.
Los tres la tomaron para levantarla y llevarla a la habitación, donde la destrozarían a
embestidas por todos lados.
Betty lejos de protestar se tiró a la cama boca abajo y adoptó la posición en la que yo siempre
la había soñado con el culo apuntando hacia arriba mientras toda la parte superior de su torso
se mantenía pegados a la cama.
-¿Esto es lo que quieren? Adelante soy suya, háganme su puta, sé que lo desean desde que
éramos jóvenes.- Les gritó de forma retadora.- ¡Tú! Haz que valga la pena y graba todo
porque es la primera y última vez que me verás así, y te repito tú no me vas a hacer nada ¡tú
no!- Me gritó mientras Roberto se colocaba detrás de ella para cumplir su sueño de follarsela.
Roberto la tomó con fuerza por las nalgas y comenzó a penetrarla a un ritmo vertiginoso,
mientras que Enrique la tomó por el cabello y le levantó la cabeza para que devorara una vez
más su verga y la de Luis. Cada vez que se sacaba una verga de la boca para pasar a devorar
la siguiente ambos la abofeteaban y le gritaban que era una perra y que siempre iba a ser una
perra.
Trate de acercarme una vez más y esta vez no hubo protesta alguna, pero no hubo interés de
parte de ella de hacer algo conmigo. Enrique por su parte cambió lugar con Roberto y se
colocó por detrás de Beatriz. Sin vacilar, al ver ese pequeño orificio color café claro, con
toda la decisión del mundo, no dudó en escupir directo al ano de Beatriz, cosa que al percatase
mi madre trató de oponer resistencia pero las manos de Luis y Roberto se lo impidieron, así
Enrique insertó su verga en el culo de Betty mientras ella solo pudo soltar un leve gemido
debido al dolor que le provocaba dicha embestida, sus ojos se tornaron blancos y así Enrique
sin ninguna misericordia cumplió su sueño de follar ese culo tan legendario de mi madre.
Enrique siguió embistiendo el culo de Betty mientras ella pasaba de tener una expresión de
dolor a una de placer, aún con los ojos en blanco sus dientes comenzaron a morder su labio
inferior y eso me volvió loco, me acerqué nuevamente la tomé por el cabello una vez más y
sin oponer resistencia ella sola se dispuso a abrir su boquita para recibir con deseo mi verga,
comencé a follarmela por la boca lo cual no duró ni 30 segundos ya que era demasiada mi
excitación y estuve a punto de correrme pero ella me sorprendió una vez más al percatarse
de que estaba a punto de correrme en su boca me empujó para que no lo hiciera. Supongo
que recobró el juicio y me dijo que me retirara, que ya era suficiente y que siguiera
observando mientras grababa, tomé el móvil de nuevo y los tres se propusieron llenar cada
uno de sus huecos corporales, ahora Enrique se recostó en la cama y ella se montó encima de
él para insertar esa verga en su vagina, Luis la tomó por la retaguardia y comenzó a perforarle
el culo mientras que Roberto una vez más la tomaba por el cabello para que le mamara la
verga, así comenzó ese vaivén de embestidas que parecían sacadas de un filme porno ya que
lo hacían de la manera más sincronizada que podía existir.
Comencé a masturbarme como un loco viendo esa deliciosa imagen que me regalaban los
cuatro cuando de pronto una voz me sacó del shock en el que me encontraba.
-¡Ven Carlos, sigues tú!-Gritó Luis.
Me acerqué inmediatamente al escuchar esa orden, me coloqué por detrás de ella y apunte
mi verga en dirección a su culo. Betty trató una vez más de resistirse pero estaba tan debilitada
por la faena que me fue fácil controlar sus movimientos y logré introducirle toda mi virilidad
por el ano. Años acumulados de deseo y lujuria comenzaron a ser mis cómplices en aquel
violento vaivén en el que sacaba y metía mi verga dentro de Beatriz. Extendí mi brazo para
alcanzar la cola de caballo con la que iba peinada aquel día y comencé a tirar de ella al ritmo
que la penetraba. Mi maniobra hizo que su cara quedara en una inclinación hacia arriba con
su boca abierta debido a los gritos que emitía, la imagen era tan excitante que mis tíos se
apresuraron a plantarse frente a ella y descargaron toda su leche en el rostro y la boca de mi
madre mientras yo seguía profanando su culo con mi miembro, al terminar de recibir las
descargas Betty giró su rostro hacia mí y pude ver como se dibujaba una sonrisa en su bella
carita llena de leche, esa imagen hizo que yo también explotara dentro de ella.
Fue la corrida más grandiosa de mi vida, sentí un escalofrío recorrer mi medula espinal y me
deje caer sobre mi espalda en la cama exhausto por la tremenda follada que le acababa de
darle a la puta de Beatriz, me quedé recostado unos cuantos segundos pero de pronto un
escalofrió aún más intenso volvió a recorrer todo mi cuerpo, Beatriz se había aproximado a
mí para limpiar los restos de semen de mi miembro, tomó una vez más mi verga con sus
manos, acerco su bello rostro y comenzó a limpiar con su lengua desde la base hasta la punta,
luego la introdujo en su boca y comenzó a succionar hasta la última gota que salía de mi ser,
gire mi cabeza en dirección a donde estaban mis tíos y los vi ahí, satisfechos, viéndome con
una mirada de orgullo y contentos por lo que habíamos logrado, la devoradora estaba de
vuelta.





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