MI AMIGO KRIS SE COGE A MI MADRE

 MI AMIGO KRIS SE COGE A MI MADRE


Capítulo 1

Esta es una historia real, que está pasando justo en estos momentos de mi vida. Lo
estoy escribiendo apenas a tres días de lo sucedido. Es difícil definir lo que estoy sintiendo
en estos momentos. Por un lado, mucha furia, por otro, mucha excitación. No puedo creer
que estoy viviendo esto en carne propia.
En fin, creo que mis sentimientos no importan, así que vayamos a la historia.
Yo me llamo Alexander, Alex para mis amigos. Tengo 17 años, mido 1:75, peso 65
kilos, pelo negro, ojos cafés y cuerpo promedio. No me considero guapo, tampoco feo la
verdad, sé que le gusto a un par de chicas de mi prepa pero la verdad no me interesan
mucho.
Mi amigo, que es el importante en la historia, si es bastante guapo, ósea, no soy gay
pero reconozco que es muy guapo. Rubio, ojos verdes, cuerpo bien trabajado gracias a
que hace mucho deporte, se le ven los cuadritos súper marcados y piernas y culo se le
marcan con cualquier jeans que use. Va al equipo de futbol de la escuela y también juega
básquet. Mide 1:80 y poco, así que tal vez llegue al 1:90 cuando salgamos de la prepa. Se
llama Kristian, nosotros le decimos Kris. Nombre real, su papá es gringo y de ortografía
fue más o menos jaja.
Kris y yo nos conocimos recién en tercer grado, ya que él fue transferido de otra escuela
y en seguida nos volvimos los mejores amigos. Es bastante "buen pedo" como decimos
acá. Tenemos varios gustos en común, la música y más que nada los videojuegos.
Debemos ser los únicos en la escuela que tenemos las tres consolas que hay ahora y eso
ayudó mucho a que nos lleváramos bien. Me he ido a quedar a dormir a su casa, su familia
se ha portado a toda madre conmigo, pero él nunca había ido a la mía, no sé porque...
Hasta ahora.
Kris en cierto modo es un chico más desarrollado que yo, se enrolla fácil con las chicas
y me ha contado como se ha cogido a varias de la escuela y a otras mayores que él que ha
conocido afuera. El wey no echa novias pero sexo no le falta. Y la verdad no me
sorprende, el wey es un galán. A mí me gusta preguntarle de sus aventuras sexuales, yo
soy virgen, así que de cierto modo me gusta "revivirme" en sus historias. A sus 17 años
experiencia no le falta.
Pero bueno, como les dije, nunca se había quedado en mi casa hasta recién que paso lo
que les voy a contar.
Nos quedamos todos los de mi grupo a echar las retas de futbol acabando las clases,
nos agarró la lluvia, pero cuando el partido esta intenso vale madre. Al final ganamos 4

partidos de 7, pero se nos alargó la tarde casi hasta las 7. Lo bueno que era viernes y no
había de que preocuparse.
Salimos de la escuela hechos un par de harapos mojados, así que, como yo vivo más
cerca, le dije de ir a mi casa, nos podíamos bañar, jugar un rato, se podía quedar a dormir
y todo el pedo. Sirve que conocía a mi mama, mi casa y todo chingon. Acepto y nos
fuimos corriendo.
Cuando llegamos a mi casa ya habían valido madre nuestros tenis pero aun así nos
estábamos cagando de la risa de lo divertido que fue todo el trayecto. Él se cayó y si de
por si veníamos sucios, Kris ya era casi café jaja.
Le avise a mi mamá que ya había llegado y que venía con un amigo. Ella estaba en el
segundo piso.
Verán, yo soy hijo único, mi mamá me tuvo cuando tenía 19 (Es decir, tiene 36 ahora)
y mi papá la abandono. Nunca me ha hablado mucho de él así que supongo que era un
hijo de perra. De ahí, ha tenido un par de novios, aunque nunca nadie demasiado serio.
Ahora debe de llevar sola unos 5 años según recuerdo. Ha luchado mucho por sacarme
adelante y para lo que tenemos la verdad es que no nos va nada mal.
Aprovecho y la describo de una vez. Mi madre, en palabras vulgares si lo dice su hijo,
esta buenísima. Yo supongo que si no se ha juntado con alguien es directamente porque
no quiere, porque no creo que le falten pretendientes. A sus 36 esta como a sus 20, buen
culo, buenas tetas, paradas todavía, no sabría decirles su talla porque nunca me he fijado
pero son grandes. Mide 1:70, yo soy poco más alto que ella, 50 y tantos kilos, bien
cuidada. Guapa, pelo castaño largo, debajo de los hombros y conservando buena cintura.
Vaya, como digo, no le pide nada a una veinteañera.
Kris y yo nos sentamos en el suelo para no arruinar los sillones y nos quitamos el suéter
y la playera del uniforme de la escuela. Ni siquiera yo pude evitar mirarle el torso. Aunque
apenas tiene 17, los pectorales ya se le van marcando y cualquiera podría lavar ropa en
su six pack. Yo, aunque soy delgado, estoy plano como una pared. Estábamos haciendo
bromas sobre su caída cuando por fin bajo mi madre.
Casi se vuelve loca, subió nuevamente las escaleras, nos trajo unas toallas y nos mandó
a bañarnos. Apenas tuve tiempo de presentarle a Kris, pues ella no lo conocía en persona,
solo de lo que yo le había hablado.
Fue imposible no notar, que al igual que yo, mientras se lo presente y le extendía la
toalla, ella también admiro su cuerpo como esculpido por Miguel Ángel.
- Mamá, él es Kris, te he hablado mucho de él. Kris, mi mamá.

- Un gusto Kris --Dijo ella mientras él se acercaba y le daba un beso en la mejilla-.
- El gusto es mío señora.
Cuando se separaron, ella le miro de pies a cabeza, deteniéndose en su abdomen y
disimulando mirando que estaba lleno de lodo. Bueno, no sé si quiso disimular, pero si
fue así lo hizo bastante mal. Al final, reparo en sus ojos, no me extraña, mi amigo tiene
una mirada profunda y te puedes perder ahí.
Kris se dio cuenta, pero no dijo nada, yo tampoco.
Mi madre nos dio las toallas y nos mandó a bañar. Por educación, Kris se tenía que
bañar primero, así que le acompañe al baño y le enseñe que llave era para el agua caliente
y cual para el agua fría vaya.
Él cerró la puerta y yo me fui a sentar a la escalera para platicar con mi madre, le estaba
contando como habían ido los partidos, porque nos retrasamos y donde se cayó Kris
cuando veníamos a casa cuando de repente escuchamos como se abría la puerta del baño.
Kris salió con su pantalón y sus zapatos en las manos, descalzo, solo vestido con un bóxer
blanco Calvin Klein, o más bien, una trusa, que evidentemente también estaba mojada,
pues el agua había traspasado la tela del pantalón, por lo que se le marcaba absolutamente
todo. Yo mismo me le quede mirando al enorme bulto que se le veía y podía diferenciar
exactamente donde iniciaba su verga y donde terminaba su cabeza.
- Oye Alex --Empezó hasta que vio a mi mamá al lado y cambio el tono- Oh, lo siento,
disculpe señora --Su tono de voz era de apenado pero el resto de su cuerpo no demostraba
eso, le gustaba exhibirse- No vi que estaba usted aquí, perdone, es que, no sé qué hacer
con mi ropa, esta empapada. Alex, no sé si podrías ponerla en algún lado y dejarla a secar
cuando termine de llover.
- Eh, sí, claro, dámela --Me puse de pie y le quite el pantalón (La playera ya mi madre
la había guardado con la mía para lavarlas-.
Se dio la vuelta y pensé que era para volver al baño, pero no, se quitó al trusa y nos
expuso su trasero, blanco y totalmente lampiño. Redondito, ni grande ni pequeño,
perfecto. En serio, el cabron tiene mejor culo que todas nuestras compañeras de clase y
apostaría que mejor que el de algunas actrices porno con las que me la jalo.
Se tapó la verga con las manos que apenas y le alcanzaban y me extendió la trusa.
- Mi ropa interior también estaba mojada, ¿Me podrías prestar tú un bóxer que te sobre?
El wey seguía ahí de pie totalmente desnudo solo tapándose con las dos manos enfrente
mía y de mi madre como si nada y todavía me pedía ropa jajaja, que hijo de puta.

- Si, ahorita busco uno y te lo presto.
- ¡Gracias bro!
Se rio, con esa pinche sonrisa perfecta y se dio la vuelta al baño. No pude evitar mirarle
el culo casi hipnotizado y a la vez sorprendido de que fuera tan abierto y exhibicionista
en cierto modo. El tipo era un portento hasta de espaldas, pedazo piernas, pedazo culo.
Cerro la puerta y a los pocos segundos escuchamos salir el agua.
Durante un principio pensé que solo yo me había quedado mirando, pero no, después
me daría cuenta de que mi madre había observado incluso con más detalle que yo.
Yo quise pedirle disculpas a mi mamá por la forma de ser de Kris. Es cierto que cuando
yo me iba a quedar a su casa él se pasaba la mayor parte del tiempo sin playera y no le
daba pena quedarse solo en boxers durante la noche cuando nos íbamos a dormir, pero no
pensé que fuera a ser así también en mi casa.
Ahora que lo pienso de que chingados le iba a pedir disculpas. Ella se lo saboreo todo
el rato.
- ¿Entonces tu amigo se quedara hoy a dormir?
- Si mamá, por favor, solo será hoy, podemos quedarnos jugando toda la noche.
- Esta bien, por mí no hay problema, además él te ha recibido en su casa así que no
puedo decir que no.
Nunca sentí que le tuviera que rogar. Le di un beso y también me quite la ropa para que
la pusiera junto con la de Kris a secar, aunque me quede solo en bóxer. Me puse la toalla
encima para cubrirme el cuerpo.
- ¿Y entonces él es de tu edad?
- Si mamá, ¿Por qué?
- No, nada más pregunto, curiosidad, pensé que era más grande que tú.
Es una mierda darte cuenta en retrospectiva como una pregunta a la que no le das la
menor importancia termina siendo tan trascendente después.
Escuche cuando el agua paro de salir y me prepare para que Kris saliera.

Mi madre se puso de pie y se fue, llevándose la ropa al segundo piso, para poder
colgarla en el techo una vez que dejara de llover y esperar a que se secara por la noche.
- Verga carnal, me hacía falta el agua caliente, que chingon este baño por fin.
Hablaba mientras se arremolinaba el pelo rubio con las manos y con la toalla envuelta
en la cintura.
- ¿Chingona el agua?
- Con madre carnal.
No pude evitar reír al escucharlo tan desenfadado.
- Pues ábrete y déjame pasar.
Me pare y lo empuje a un lado para entrar al baño. Todo en buen pedo, así nos llevamos.
Me metí a bañar y el agua caliente, en efecto, estaba con madre. Esperaba no
enfermarme, ya que teníamos los exámenes cerca y no quería faltar a la escuela.
Disculpen por contar cosas que les valen madre pero aunque no lo crean, me sirve para
terminar de asimilar todo lo que paso.
Cuando salí de bañarme, igual solo con la toalla en la cintura, casi me caigo de espaldas.
Kris estaba sentado en una silla platicando con mi mamá, todavía medio desnudo solo
con la toalla puesta.
- Te tardas mucho bañándote carnal --Dijo Kris supongo yo, evitando las groserías
porque mi madre estaba presente-.
- Lo siento, el agua estaba bastante buena. ¿Qué hacen? --Me quede de pie en la puerta
del baño, no sé porque me sentía petrificado-.
- Nada, le estaba platicando a tu mamá como van a estar los exámenes. Ya sabes, los
trabajos de Suarez para preparar la guía y eso.
Suarez era profesor de matemáticas, un hijo de la chingada con todas las letras.
Mi madre se veía a todas luces, contenta.
- Ya ni me recuerdes --Dije para cambiar el tema rápido- Pero ¿Por qué sigues
encuerado?

Kris soltó una carcajada antes de contestar.
- ¡Porque te dije que me prestaras un bóxer y no me diste nada!
Me sentí como un idiota. Era correcto, no subí a mi cuarto por el ni le dije a mi mamá
que buscara uno. Creo que supuse que ella sola le buscaría ropa.
- ¡Oh! ¡Cierto! Perdón carnal, ven, vamos arriba, te enseño mi cuarto y te presto algo
de ropa para que te cambies.
- Gracias. Con su permiso señora.
Mi madre asintió.
Kris se puso de pie y Dios. Ya sentado me di cuenta que se le marcaba clarísimamente
la verga sobre la toalla, pero de pie es que le podías ver todo el contorno. ¡Y al wey le
valía pura madre que ahí estaba mi mamá! Ósea, si, repito, es medio exhibicionista, pero
no sé, pensé que sería más respetuoso.
En fin, subimos a mi cuarto y le preste un bóxer. Yo no uso trusas, así que le di un CK
que tengo que me queda algo flojo y me llega a media pierna. Kriss, como es más alto y
tiene más pierna que yo (Y más culo y mas todo) le quedaba bastante justo, dejando nada
a la imaginación.
Le preste un short también y una playera del Toluca (Equipo de futbol al que ambos
apoyamos). Pensé que no se la pondría por cómo le encanta estar sin playera, pero acepto
y se la puso. En cierto modo, que la temperatura estuviera bajando ayudaba.
Ya sé que quieren que vaya a la parte del sexo y como esta madre está quedando muy
larga, pues vamos al grano.
El resto de la tarde pasó sin complicaciones, comimos y luego nos fuimos a jugar FIFA
y Mario Kart a mi cuarto hasta que dieron las 11 de la noche.
A esa hora, mi madre irrumpió en el cuarto. Iba vestida solo con un camisón. No tienen
idea de la pena que me dio en ese momento, porque casi se le veía todo. Yo obvio la veo
diario así, pero no pensé que estando Kris se fuera a mostrar, de hecho yo ni siquiera
pensé que se fuera a despedir de nosotros antes de dormir. Note que Kris no le dio mucha
importancia, así que eso me reconforto un poco. Al menos eso pensaba.
Nos dijo que el cuarto de visitas ya estaba listo para que Kris se pudiera dormir, nos
dio a los dos un beso de buenas noches (Dejándonos su cuerpo de lujo como espectáculo)
y nos dijo que no nos desveláramos tanto. Luego de eso, se fue a dormir.

Ahora que lo pienso, igual ese fue un mensaje y yo no lo entendí.
Seguimos jugando como hasta las 12 y Kris me dijo que estaba cansado y se quería ir
a dormir. A mí me extraño porque normalmente cuando me iba a dormir a su casa, nos
quedábamos jugando como hasta las 2 o 3 de la mañana, pero era cierto que entre la lluvia
y las retas de futbol yo también estaba bastante cansado.
Le dije que sí, lo acompañe al cuarto de huéspedes y luego me regrese a mi cuarto a
dormir.
Y si, aquí empieza lo que todos quieren leer.
Me quede dormido rápido y me desperté como a las 2 y media de la mañana. Tenía sed.
Baje al primer piso y me serví un vaso de agua. Cuando subí, pensé en hacerle una maldad
a Kris, echarle el vaso en la cara o nada mas despertarlo e irme.
Cuando me acerque a la puerta de su cuarto, estaba entreabierta, cosa que me
sorprendió la verdad. Entre lentamente y vi que la cama estaba destendida, pero él no
estaba. Me desanime, supuse que estaba en el baño y no me había dado cuenta cuando
baje.
Me dirigí a mi cuarto, pero como el de mi madre queda justo al lado, repare en un
sonido raro que venía de este... Y en que también la puerta estaba entreabierta. Acerque
la oreja a la puerta y pude escuchar un claro "plaf plaf plaf" que inmediatamente mando
mi mente a los videos porno que veía. Y junto con el "plaf" unos gemidos ahogados. Mi
corazón se puso a mil por hora, me puse nervioso, me dio frio y casi se me cae el vaso de
la mano. Entre a mi cuarto, deje el vaso y regrese a pegar la oreja a la puerta. Otra vez el
"plaf plaf" y los gemidos que claramente eran de mi madre. No podía ser... No quería
creer...
Explico rápido, el cuarto de mi madre queda al lado del mío y el de huéspedes en frente.
Al lado de la habitación de mi madre, está un baño. Ese baño tiene dos puertas, una que
abre desde dentro de su cuarto y otra en la pequeña sala del segundo piso. Se supone que
ese baño era para los dos, pero desde siempre ella lo ha tenido como su baño personal así
que yo no lo uso mucho. Ese baño, tiene una pequeña ventana que sale en la escalera de
caracol que da al techo y desde esa ventana tienes, básicamente, una visión perfecta de
toda la habitación.
Subí rápidamente las escaleras, me incline hacia adelante y abrí la ventana de la forma
más silenciosa que pude. Cabrones, pude hacer ruido y seguramente ni se hubieran dado
cuenta.
Me asome y entonces pude verlo todo a la perfección.

Kris se estaba cogiendo a mi madre a cuatro patas.
Mi mamá se duerme con la tele encendida, aunque sin volumen, por lo que con ese
reflejo más el de la ventana podía ver todo como si tuviera la luz prendida... Y podía
escucharlos.
Mi madre, con las piernas abiertas y la espalda arqueada, como una maldita actriz
porno, le regalaba una vista privilegiada de su culo a Kris, que, de pie delante de la cama
y con las manos a sus costados, simplemente movía la cadera en el mete y saca.
- Como se nota que te hacía falta verga --Le dijo Kris entre embestidas-.
Mi madre no contesto, solo apretó sus manos contra las sabanas
- Desde que entraste al cuarto con ese camisón ya sabía que te iba a coger. Debería de
darte vergüenza ser tan puta. Pensé que la ibas a hacer tantito de pedo pero apenas pase
por la puerta ya te tenía abierta de piernas esperando verga.
Mi madre seguía sin contestar pero el show que estaba dando era de 10. En su cuarto
hay un espejo en frente de la cama, así que ya se imaginaran. Yo veía de frente a Kris con
su cuerpo perfecto moverse, pero en el espejo se reflejaba todo desde atrás, podía ver sus
huevos chocando en la vagina de mi mamá.
- ¿No te da vergüenza puta? --Continuaba Kris insultándola- Ser cogida por el mejor
amigo de tu hijo mientras él duerme al lado. Estar aquí de pinche culo fácil.
Mi madre continuaba gimiendo y aferrada a la cama. Le estaba encantando, no le
contestaba, pero se nota que estaba gozando como loca tener esa joven verga dentro.
De repente, Kris le dio una nalgada brutal, muy muy fuerte, yo bien pude haber oído
ese ruido en mi cuarto si hubiera estado ahí. Mi madre respingo, soltó un grito ahogado y
se quejó.
- ¿Qué te pasa?
Otra nalgada, igual de fuerte pero en el otro glúteo, nuevamente mi madre se quejó por
el dolor.
- ¡Contéstame cuando te hablo perra! --No llego a gritar pero levanto claramente la
voz- ¿Quieres que tu hijo escuche y venga a ver cómo me estoy cogiendo a su puta madre?
- N-no --Contesto mi madre con timidez-.
- ¡Entonces contesta cuando te hablo!

- Pe-perdón papi.
No podía creer que estuviera viendo a mi madre que siempre había sido un ejemplo de
lucha, totalmente sumisa y entregada, aceptando que Kris la denigrara de esa forma. Y
menos podía creer lo mucho que me estaba excitando toda la situación.
- Nada de perdón pendeja. Si yo digo "Puta", tú me dices mande. ¡Puta!
- Mande.
- ¡Puta!
- Mande.
Kris se inclinó sobre el cuerpo de mi mamá hasta poner su cara a un lado de sus orejas
y entonces la tomo del pelo con fuerza.
- Pregunte si no te da vergüenza ser tan puta y estar aquí siendo cogida por el amigo de
tu hijo.
- N-no papi, no, no me da vergüenza.
Kris seguía moviéndose y mi madre hablaba entre gemidos de placer.
- ¿Por qué no te da vergüenza?
- Porque soy una puta papi, Dios, si, si, por favor, ¡No pares! ¡Dame más!
- Te encanta la verga, ¿Verdad putita?
- ¡Dios sí! ¡Me encanta la verga papi! Házmelo más fuerte, si por favor, cógete a esta
puta papacito, ¡Sí! ¡Así!
Kris volvió a jalar del pelo a mi madre y luego la soltó con fuerza, haciendo que
mordiera la cama.
Empezó a moverse más rápido y mi madre no dejaba de gemir y de pedir más.
Yo no pude soportarlo más. Kris estaba humillando a mi madre. No solo la insultaba y
le había pegado (Aunque fueran nalgadas) sino que completaba ese trato de desprecio sin
tocarla, seguía con las manos a los costados de su cuerpo como si tocar a mi madre fuera
más de lo que ella se mereciera. Como si ella solo estuviera ahí para que el pudiera meter

la verga y solo eso. Oh, aclaro, cuando digo que no pude soportarlo más quiere decir que
me saque la verga del bóxer y me empecé a masturbar.
Ver todo me tenía demasiado caliente.
¿Creen que estoy enfermo por eso? No sé qué pensar ahora de mí... Supongo que lo
mejor es no pensar y continuar con la historia.
- Así, disfruta la verga perra, quiero oírte gemir. Quiero que el pendejo de tu hijo te
escuche gemir y que venga a ver cómo me cojo a la puta de su madre.
"Si supieras" pensé mientras me la seguía jalando.
Mi madre enterraba la cara en la almohada para no gritar, pero era imposible no
escucharla, gemía como poseída. Cada embestida de Kris la volvía más y más loca.
De repente, Kris se la saco, camino un par de pasos al tocador donde estaba el espejo y
tomo un objeto. Rápidamente pude ver que era su celular.
Imposible no detenerme a admirar el pedazo de verga que tenía ese cabrón. Grande,
gruesa, bien firme con una pequeña curvatura hacia arriba. Tenía el pene como fierro
mirando al techo de la habitación. Y también, recalcar su físico perfecto, quería lavar mi
ropa en su abdomen como tallado por un escultor. La manera en que, por el esfuerzo se
definía cada musculo era un espectáculo único.
Mamá quiso protestar cuando sintió como ese enorme pedazo de carne le causaba un
vacío en su vagina, Kris la hizo callar.
- Shh shh shh... Cállate perra. Haces lo que yo digo y se acabó.
Abrió la cámara y el flash ilumino la habitación. Mi madre se quedó petrificada un
segundo, pero solo un segundo. No dijo nada ni rechisto. Kris se inclinó hacia adelante
y empezó a grabarle la vagina, mientras ordenaba.
- Ábrete la panocha puta, quiero verla.
Mamá rápidamente cumplió la orden, poniendo la cara en la cama y con ambas manos
abriéndose los labios. Casi acabo solo de imaginar el pedazo espectáculo que tenía Kris
en la pantalla de su celular.

- Así perrita, así me gustas. Metete los dedos.
Otra orden cumplida.
- Que bonita. Sigue así, metete tres dedos perra.
Se puso de pie y seguramente cambio la cámara a la delantera, porque se puso el celular
de frente y sonrió, como orgulloso de lo que estaba haciendo. Unos segundos después,
el flash volvió. Se grabó la verga y la acerco a la panocha de mi madre. Tengo que usar
las mismas palabras que él, no puedo más.
De un manotazo le quito las manos a mi madre de ahí y empezó a restregarle la verga
por todo su canal. Nunca pensé que agradecería tanto la existencia del puto espejo.
- ¿Quieres que te coja puta?
- Si --Contesto mi madre en voz baja-
- ¡No te escuche puta! --Nuevamente Kris casi grita, en la oscuridad su voz se escuchó
fuerte y clara-.
- Si --Volvió a responder mi madre, un poco más alto, pero Kris no lucia más
complacido-.
- Creo que no quieres que te coja --Dejo de restregarle la verga en la vagina y dio medio
paso atrás- Si no quieres mi reata se la voy a dar a otra.
No le dio tiempo ni de hacer el amago de retirarse, mi mamá en cuatro patas como
estaba se hizo para atrás. Era claro lo que buscaba. La quería adentro y estaba dispuesta
a clavarse ella sola para tener más.

- ¡Espera! --Le dijo con una voz suplicante que me hizo enojar y no por ese enojo aleje
mi mano de mi verga. No podía creer que tuviera tan poca dignidad- No, por favor, no
te vayas, ¡cógeme por favor sígueme cogiendo!
Kris se aguantó una carcajada y volvió a acercar la verga a la panocha de mi madre.
- Perdón, no te escuche. ¿Qué dijiste?
- ¡Que quiero que me cojas! --Dijo ahora si claramente- Que quiero tu verga, necesito
tenerla adentro, por favor papi, cógeme, cógete a tu puta, dale lo que tanto necesita.
Dio otro "paso" atrás para buscar clavarse el pene de Kris, pero este movió la cadera y
evitaba metérsela.
- ¿Vas a hacer lo que yo quiera verdad putita?
- ¡Si papi! Pero ahora por favor, damelaaaaaaaa.
Ahogo nuevamente la cara en la almohada para dejar de hablar tan alto y entonces Kris
se la clavo de un golpe. Mi madre grito y juro que no sé qué chingados pensaba ella. Yo
estaba ahí espiándolos, pero es que ese grito perfectamente pude haberlo oído si hubiera
estado durmiendo.
Kris siguió grabando un par de minutos más hasta que apago la cámara, se subió a la
cama y empezó a montar a mi madre que poseída se ahogaba más en la almohada y
gemía.
Bendito espejo. Podía ver el culito redondo de Kris moverse de arriba abajo, su verga
entrando perfectamente, los músculos de sus piernas tensándose. Y de frente, su cara de
satisfacción y autosuficiencia, sabiéndose dominador de todo lo que pasaba en la cama.
Sus abdomen perfecto marcarse más por el esfuerzo. No se cómo me aguante las ganas
de venirme, ni una pinche porno me dejaba un ángulo tan bueno como el que tenía en
ese momento.
- ¡Dios mío dios mío dios mío dios mío! ¡Aaaaaaahhhhhh!

Mi madre se quedó a nada de gritar y de repente pude ver perfectamente cómo se corría.
Todos esos líquidos saliendo de su panocha y llenando la verga de Kris que no pudo
evitar reírse. Era un macho orgulloso de como tenía a una perra domada.
Esa escena siguió como unos 10 minutos y yo tuve que dejar de masturbarme porque
era imposible no acabar y quería ver ese espectáculo hasta el final. Mi madre tuvo un
segundo orgasmo que la hizo derrumbarse sobre la cama, pero Kris bajo con ella sin
dejar que su verga se le saliera.
Como no tener un orgasmo cuando tremendo macho de tan solo 17 años te estaba
cogiendo.
Completamente boca abajo, Kris encima de ella siguió cogiéndosela. El ruido de su
cadera y sus huevos chocando con las nalgas de mi madre era hipnótico. Como un
metrónomo perfecto.
Se incorporó un poco y apoyo sus manos en las caderas de mi madre, hundiéndola aún
más contra la cama.
- ¡Dios mío! ¡Qué rico! ¡Eres un maldito Dios!
Escuche decir a mi madre mientras intentaba ahogar su propia voz hundiéndose contra
la almohada.
Kris solo sonreía. La siguió bombeando hasta que pude ver como el sudor corría por su
frente y mi madre era solo una máquina de gemidos y alabanzas al chavo que se la
estaba cogiendo, hasta que Kris por fin llego.
- ¡Ya me voy a venir puta! --Le anuncio-.
- ¡Vente adentro papi! --Contesto mi madre-.

Y no saben cómo me hizo enojar eso. La muy hija de la chingada queriendo que le
acabaran adentro... ¿Y eso les hará pensar que fue suficiente y me volví a mi cuarto?
Pues no, tuve que esperar hasta ver donde acababa Kris.
- Nada puta, ven.
Dicho eso, se salió de mi madre, la volteo rápido y empezó a masturbarse mientras se
mantenía sobre ella.
- Estas pendeja si crees que te mereces que te eche mi leche adentro.
Dijo con voz entre cortada mientras se masturbaba. Pensé que mi madre le diría algo
sobre no acabarle en la cara, pero no le dijo nada.
- ¡Ahí te va putita!
Dijo Kris antes que de su verga empezaran a brotar chorros de leche y él apuntara
directo a las tetas de mi madre, llenándolas por completo. Con la poca luz que el
televisor me daba no sabría decirles si fue mucha o poca, pero si lo vi retorcerse en su
orgasmo varias veces y podía ver las tetas de mamá empapadas.
Y para ser honesto, no les había prestado atención antes, pero que tetas tiene mi mamá.
Grandes aun, no tan bien paradas como seguro estuvieron antes pero aun firmes. ¿Está
mal que deseara ser Kris en ese momento?
Cuando por fin acabo, se levantó de la cama y dejo a mi madre tumbada y sin aire,
respirando con dificultad. Estaba agotada.
Cogió su celular del mueble, agarro mis boxers prestados y se los aventó en la cara a mi
madre.
- Despiértame mañana temprano para darte tu comida.
Su verga se iba poniendo flácida.

Camino hacia la puerta y salió de la habitación.
Yo me quede muy quieto y callado, esperando hasta escuchar la puerta de la habitación
de invitados cerrarse y esperar que a Kris no se le ocurriera ir al baño. Unos segundos
después, escuche como se cerró la puerta y entonces decidí que era hora de volver.
No pude ver que hizo mi madre, pero si sabía que tendría que poner mi alarma a las 6
am para ver si era tan puta de ir a despertar a mi amigo para que le diera otra dosis de
verga.
Baje de mi escondite, volví a mi habitación y me masturbe con las imágenes mentales
que había presenciado hacía pocos minutos, especialmente Kris encima de mi mamá
eyaculando en sus tetas.
Cuando acabe, puse la alarma de mi reloj muy temprano y me prepare para cualquier
cosa...
Ya les contare que fue lo que paso.

Capítulo 2
Hola. Estoy aquí para contarles la segunda parte de lo que sucedió entre Kris y mi
madre... ¿Quieren que les diga que es lo peor? Al menos para mí que lo estoy viviendo,
para ustedes que leen esto seguramente será la mejor noticia que les pueda dar... Que
parece que esto no acabara con lo que voy a contarles ahorita. He visto algunos mensajes
y algunas señas raras en Kris que... Bueno, para que se las cuento. Las dejare para después.
Hoy solo me dedicare a contarles lo que paso a la mañana siguiente, luego de que viera
a mi mejor amigo cogiéndose a mi mamá.
No negare que me sentí mal de masturbarme pensando en cómo mi amigo se corría en
las tetas de mi madre, especialmente cuando en mi mente veía su verga, más grande que
la mía, sacar su leche en otro cuerpo y no como yo que acabe sobre mi abdomen. Pero
estaba tan excitado que no pude dormir hasta que lo hice.
Como les dije, puse mi alarma a las 6 se la mañana, apenas y dormí 4 horas pero no me
importaba, todo valía la pena con tal de saber que tan puta era realmente mi madre.
¿Tendría tan poca dignidad como para ir a despertar a Kris para que se la volviera a coger?
Me quede a un lado de mi puerta, recostado, con la respiración entrecortada y la
ansiedad recorriéndome la sangre, esperando la más mínima señal que pudiera escuchar.
Sus pasos dirigirse a la habitación de huéspedes, que encendiera alguna luz y el reflejo de
esta se colara por el umbral de mi puerta... Lo que fuese.
Teniendo en cuenta que mi madre entra a trabajar a las nueve y por lo tanto, siempre
se despierta a las seis (Incluso los días que no trabaja porque así funciona su reloj
corporal), si quería que Kris le diera "su comida" como él dijo, las seis me parecía la hora
justa para que tuvieran suficiente tiempo.
No sé cuánto tiempo estuve esperando porque no cogí mi celular y la ansiedad me tenía
sudando, pero por fin llego mi señal... Una luz se encendió, luego los pasos justo en frente
de mi puerta y la luz apagándose desde el otro apagador... Pinche puta sin dignidad, si iba
a ir con Kris...
En mi mente se debatía el respeto que le estaba perdiendo a mi madre con lo muchísimo
que me excitaba toda esta situación. Algo dentro de mí, toda la noche espero que mi madre
si lo hiciera y ahí estaba...
Decidí esperar unos eternos minutos antes de abrir la puerta, si quería ver un poco tenía
que esperar a que ya estuvieran en faena. Salí de mi habitación con mucho cuidado y pude
ver un pequeño reflejo asomarse por la puerta del cuarto de huéspedes. Camine lento
hacia ahí e intente ver por ese pequeño resquicio.

La habitación estaba solo iluminada por la luz de afuera que se colaba por la ventana,
pero era más que suficiente para ver a mi madre, de rodillas en el piso, con su cabello
recogido en una cola hacia atrás, solamente con una pequeña tanga negra que se le veía
espectacular y resaltaba aún más el tremendo culazo que tiene, mamando la verga de Kris,
que estaba sentado en la orilla de la cama, con los brazos a los costados y mirando al
techo con desidia, como si todo eso lo hiciera solo para darle a mi mamá un juguete con
el que ella quisiera jugar.
La apertura de la puerta me daba una vista bastante clara de la habitación y me ocultaba
de que ellos pudieran verme desde adentro gracias a como estaba acomodada la cama, así
que podía quedarme ahí a admirar todo lo que pasara sin problemas.
Mamá tenía las manos puestas sobre las gruesas piernas de Kris, lisas como si se
depilara (Aunque la realidad es que es bastante lampiño) y su enorme verga en la boca.
Viéndola ahora más de cerca, realmente la tenía grande. Tenía que rondar los 20
centímetros, pues la mía mide 15 y no se le compara, además de gruesa, no circuncidado
y cabezona. Estaba rasurado por completo. ¿Qué tan mal tengo que estar yo para fijarme
en eso?
Con esa poca luz, el cabron parecía más perfecto de lo que ya era, con su six pack bien
marcado y su cabello cayéndole hacia atrás por la manera en que tenía inclinada la cabeza.
Kris seguía en ese rol natural de macho, evitando tocar a mi madre y casi que ni siquiera
mirándola, rebajándola, como si ella no se mereciera ni siquiera eso.
- Así chiquita, chúpala entera. ¿Te gusta verdad? --Empezó a hablar y me excite en un
segundo-.
- Me encanta --Contesto mi madre- Esta deliciosa.
Se la sacaba para hablar y luego volvía a metérsela todo lo que podía en la boca como
si no tener esa verga en sus labios fuera desperdiciar un manjar.
- ¿Te gusta mi verga putita?
- Me encanta tu verga, papi.
- ¿La vas a mamar siempre que yo quiera?
Madre intensifico su tarea y no contesto.
- ¿Vas a hacer todo lo que te ordene verdad?

- Mmmhh.
Fue todo lo que contesto, a modo de afirmación con la boca llena de verga, pero eso
molesto a Kris. Se incorporó un poco, tomo a mi madre por la cola del cabello, le saco su
verga de la boca y le dio una cachetada. No tan fuerte como para marcarle la mano en la
cara pero lo suficiente para que doliera. Y a mi madre le dolió, pude verlo en su expresión
de estupefacción.
- Te estoy hablando pendeja --Le dijo mientras aun la sostenía por la cabeza y le daba
otra cachetada con la misma fuerza- ¿Qué parte de "si yo digo puta, tú me dices mande"
no entiendes?
- Perdóname, de verdad lo siento --Decía con voz cortada por el dolor-.
- Perdón ¿Qué?
- Perdóname papi.
- Me vas a mamar la verga cada vez que tenga antojo ¿Sí o no?
- Si papi.
- Tengo ganas de tener una putita mamadora y tú eres perfecta. Así que cuando no tenga
ganas de echar mi leche al desagüe y necesite una perra ahí vas a estar ¿Verdad puta?
- Si papi.
- Así me gusta puta, obediente --Apenas termino la frase, soltó a mi madre aventando
su cabeza contra el piso. Evidentemente mi madre puso las manos y no fue más que un
empujón, pero la agresión estaba ahí- Casi te estas ganando que te coja ahorita.
¿Por qué no me molestaba ver a mi mejor amigo humillando y agrediendo así a mi
madre? No me lo pregunten, no lo sé. ¿Por qué me estaba excitando tanto? No tengo ni
puta idea.
- Habla más bajo por favor --Dijo mi madre sin voluntad alguna- Alex nos puede
escuchar.
- Me vale verga que nos escuche el pendejo de tu hijo.
"Ok" pensé yo con una sonrisa mientras me sacaba el bóxer y me empezaba a
masturbar. Todo eso me superaba por mucho.

- Igual debería de escuchar. Para que venga a ver como su puta madre me mamá la
verga. ¿Crees que le guste ver cómo te cojo?
"Me mamó" pensé. Para los que no entienden, es una expresión mexicana que significa
que me gustó mucho.
Mi mamá no contesto nada, se quedó callada mirando al suelo, literalmente, como perra
regañada.
- Te pregunte algo con una chingada, ¿Te tengo que dar otro putazo para que aprendas
a contestar?
- No papi --Respondió mi madre ahora si inmediatamente-.
- Entonces dime, ¿Crees que a Alex le guste ver cómo te tengo?
- No papi, no creo que le guste.
Con mi verga en la mano solo disfrutaba de la vista y la conversación. Si cualquiera de
los dos supieran...
Kris sonrió como respuesta.
- Órale --Le trono los dedos y se agito la verga con la mano- Síguele.
Mi mamá, rápida y obediente regreso a su posición y se quiso meter la enorme verga
de mi amigo en la boca, pero este se la quitó como quien le niega un dulce a un niño.
- Espérate, mejor chúpame los huevos nada más. Mi verga es mucho pinche regalo para
ti ahorita.
- Si papi, perdóname por favor.
Y empezó a lamerle los huevos solamente mientras Kris con las piernas en la orilla de
la cama, se recostaba. Y vaya huevazos tiene el hijo de su pinche madre... Al menos en
mi posición se le veían bastante grandes y bien colgados.
¡Cabron! ¿Cómo mi mamá podía dejarse humillar tanto? ¡Todavía no lo puedo creer!
Kris es un tipo de mi edad, ¡Que tiene solo 17 años! ¿Cómo demonios puede dejar que la
trate así? ¡No lo entiendo!
Kris a sus 17 estaba hecho un macho en toda regla, sabiendo a la perfección todo lo
que tiene que hacer para controlar a una mujer y tenerla a su disposición y así estaban
pasando las cosas. Mi madre ya solo obedecía órdenes de un chico de la edad de su hijo

y lo peor es que estaba mojadisima. Podía ver el brillo de sus jugos correr por sus piernas.
¡Que maldita puta!
Mientras, ella en su labor. Le lamia los huevos, pasaba su lengua por su escroto, veía
claramente cuando se metía sus bolas a la boca y las escupía con un sonoro "plop". Kris
acostado en la cama con su verga cruzándole la mitad del abdomen solo disfrutaba del
momento.
- Papi, por favor, ¿Ya puedo chupártela?
- No, cállate.
Mamá seguía solo jugando con sus bolas, pero cada vez su respiración se cortaba más
y más, haciendo sonoro lo caliente que estaba y lo necesitada que estaba.
A los pocos minutos, repitió.
- Papi, por favor, solo un minuto ¿Si? Déjame mamar tu rica verga.
- ¡Que no! ¿No entiendes? Mi verga es más de lo que mereces.
- Te lo suplico papi, por favor, voy a hacer lo que quieras.
- ¿Lo que quiera? --Contesto Kris con interés-.
- ¡Lo que me pidas papi! Pero por favor por favor, ¡Déjame ya!
- Órale pues putita, date.
La voz de victoria de Kris no se disimuló nada.
Y mi madre disimulo sus ganas aún menos. Se levantó más sobre sus piernas y se metió
enterita la verga de mi amigo lo más que pudo, hasta que pude escuchar claramente el
sonido de sus arcadas.
Kris con las manos cruzadas detrás de la cabeza, solamente gozaba lo que sucedía.
Mamá lamia la extensión de su verga, desde la base hasta la cabeza, luego lentamente
se la introducía en la boca y jugaba con ella, intentaba tragársela entera, aunque por lo
grande y gruesa que la tiene mi amigo no podía. En ratos se la sacaba de la boca y lo
empezaba a masturbar con la mano mientras su lengua regresaba a los huevos con los que
ya tanto había jugado, pero ahora, sin límites, podía disfrutar más de su juguete.

Porque la verdad, eso era lo que Kris quería que mi madre pensara, que esa verga grande
y dura solo era un juguete prestado, algo para que ella disfrutara y de esa manera el
mantenía el control en todo momento.
- Saca la lengua.
Le dijo de repente mientras se agarraba la verga con la mano. Mi madre obediente abrió
la boca y saco la lengua y Kris le empezó a azotar la verga contra la lengua. Luego,
comenzó a darle de cachetadas que arrancaron los gemidos de mi madre. Le encantaba
ser degradada así, no me cabía duda.
- Así putita, así, que se note que te encanta mi reata.
De un golpe se la metió hasta el fondo de la garganta y empezó a mover la cadera de
arriba abajo, follandole la boca. Por la posición en que estaba ella, le resultaba incomodo,
por lo que se incorporó más y apoyo nuevamente las manos en las largas piernas de Kris.
- ¡No te muevas!
Le ordeno y mi mamá se quedó quieta.
Él cada vez más fuerte seguía moviendo las caderas y tengo que resaltar esto... Seguía
sin tocarla y no sé cómo le hacía. Quiero decir, había visto en videos como hombres se
follan a una mujer pero le agarran la cabeza para ponerla como quieren, pero él no, Kris
simplemente seguía con las manos detrás de la cabeza y le cogía la boca solamente
moviendo la cadera como un puto Dios, porque tengo que decir que el espectáculo que
me estaba brindando era de otro planeta.
Verlo a él cogiéndose la boca de mamá era mejor que cualquier porno que hubiera visto
nunca.
Perdonen si me repito en algo, pero simplemente no puedo dejar de decir las cosas tal
y como las recuerdo y tal vez no soy el mejor narrador, pero con lo excitado que estoy
ahora no me molesta nada repetir las cosas una y otra vez. Tienen que ponerse en mi
lugar, es difícil ser tan cuidadoso en los detalles cuando estás hablando de tu mejor amigo
cogiéndose a tu madre. En fin, también agradezcan que no escribo esto solo con una
mano.
Kris siguió unos 5 minutos así, follandose la boca de mi madre, hasta que lentamente
se incorporó, volviéndose a sentar sobre la cama y dejo que su perra siguiera el trabajo.
Ahora si podía ver su cara de placer en todo su esplendor. Sus ojos verdes brillaban y su
abdomen se marcaba más por el esfuerzo y el calor que había en la habitación.
- Ya me voy a venir puta --Le anuncio- ¿Dónde quieres que me venga?

- ¡Dentro de mi papi! ¿No me vas a coger? --Contestó entre sorprendida y excitada-.
- ¿Estas pendeja? --Dijo Kris y el ambiente se puso tenso-.
Lentamente, levanto su pie descalzo y apoyando la planta en las tetas de mamá, la
empujo hacia atrás con la fuerza necesaria para que ella metiera un poco las manos pero
ni de cerca para lastimarla. No puedo decir que fue una patada como tal.
- ¿Quién verga eres tú para que yo te coja dos veces en una noche? ¿Eh? ¡Contesta! --
Decía mientras aún mantenía su pie (Que hasta su pie me parecía perfecto en ese cabron)
en el pecho de mamá, como manteniendo las distancias-.
- Soy tu puta, papi --Respondió con ansiedad, gimiendo, necesitada y sin aprecio
propio-.
- Por eso, eres solo una puta más. Tú no escoges cuando te cojo, yo te agarro y te uso
cuando se me antoje, ¿Ok? --Empezó a mover su pie por la aureola de la teta de mi madre,
pasando su pulgar por su pezón, que lo tenía durísimo-.
Ella se derritió al tacto.
- Si papi, entiendo, es solo que yo...
- ¿Es solo que tú qué? --Seguía jugando con el pezón de mi madre-.
- Es solo que yo quería que me cogieras... Anoche... Anoche fuiste tan bueno...
- Soy muy bueno.
- Eres perfecto papi... Y... --Cada vez le costaba más trabajo hablar, se notaba que
estaba tan necesitada de que Kris por fin la tocara que aunque este solo usara el pie la
tenía vuelta loca-.
- ¿Y qué?
- Y necesito sentirte otra vez papi, por favor. Necesito muchísimo tenerte dentro de
mi... Pensé que...
- ¿Qué pensaste?
La conversación que estaban teniendo me tenía loco. Casi mancho el piso de mi semen
en ese momento. La forma en que él la interrumpía...

- Que me volverías a dar esa rica verga.
- Pues no puta, yo decido cuando quiera cogerte y ahorita no me sale de los huevos.
Fue subiendo lentamente su pie hasta que lo tenía en la cara de mi madre, y pasaba su
pulgar por sus labios. Ella, deseosa, sacaba la lengua y dejaba que él jugueteara con ello.
- Deberías darme las gracias. Una perra como tú no merece que un hombre como yo le
de leche dos veces en una noche.
- ¡Gracias papi! ¡Muchas gracias!
- Soy muy generoso.
- ¡Eres el mejor papi!
Kris apoyo por completo la planta de su pie en la cara de mamá y empezó a masturbarse.
- ¿Dónde quieres la leche de tu macho, perra?
- ¡En mi boca papi! ¡Dámela en la boca por favor! --Pidió con premura-.
- Bien chiquita. Ven, anda, tch tch tch.
Hizo ruidos con la boca como cuando llamas a un perro. Quito el pie de la cara de mi
mama y está en gatas se acercó y se colocó a un lado de su verga.
- Si sigues siendo una puta tan buena pronto te vas a ganar otra cogida.
- ¡Gracias papi!
Kris se estuvo masturbando unos 3 minutos en esa posición hasta que finalmente le
anuncio.
- ¡Ya me voy a venir! ¡Abre la boca!
Mamá abrió la boca y cerró los ojos. Yo hacía un buen rato que me había dejado de
tocar.
Kris se incorporó un poco y pude ver perfectamente, como colocaba su verga a un
costado de la cara de mi madre y entonces empezó a eyacular.

¿Cuánto pinche leche le puede salir a un cabron? Kris botaba y botaba chorros que
pronto mancharon toda la cara de mi madre y algunos salieron con tanto impulso que la
pasaron de largo y cayeron en el suelo.
Los ojos, pómulos y nariz de mi madre estaban llenos de su lechita blanca cuando acabo
y juro por Dios que por un momento quise probarla... Se veía tan rica... Ya se ya se, soy
un puto enfermo.
- No le atine --Dijo Kris y empezó a reírse-.
Se paró por completo, cogió la cara de mi madre y empezó a sacudirse la verga para
que los últimos resquicios de leche le terminaran de caer en la cara.
Mi madre, con la respiración tan entrecortada que casi podría jurar que tuvo un orgasmo
sin tocarse, se pasó los dedos por los ojos para quitarse la leche y poder abrirlos.
- Si te metes una puta gota en el hocico olvídate que te vuelva a coger.
- Si papi --Respondió mi madre sumisa y entregada-.
Se limpió los dedos en las tetas y la segunda vez, justo en su tanga que estaba
empapada, muy muy cerca de su vagina. Por un momento pensé que recogería la leche y
se la metería dentro con los dedos. Creo que no lo hizo porque supo que Kris la regañaría.
Me jure un día colarme en el cuarto de mamá, agarrar esa tanga y masturbarme con ella.
Finalmente abrió los ojos y vio el espectáculo del adonis que tenía en frente. Kris, con
ese pinche cuerpo perfecto, alto, piernas torneadas, verga semi flácida pero aun así grande
y apetitosa, sus huevotes colgando como si fuera un toro, con su six pack perfectamente
definido, la miraba con gesto de superioridad.
- Pásame los boxers de tu niño.
Ordenó y pude ver el bóxer que justo hacia unas horas, él le había aventado a la cara.
El mismo bóxer que le preste para que se lo pusiera y que le quedaba justísimo. No me
había dado cuenta, pero el bóxer estaba ahí en el suelo, a un lado de las piernas de mi
mamá. Solo que estaban del lado de la pierna contraria a donde yo miraba.
Lo tomo con la punta de los dedos y se lo dio. Kris los agarro y así como estaba ("Sucio"
quiero decir, aun con su verga con restos de semen) se los puso y se acomodó su pito
hacia un lado. Pude ver como se marcaba la cabeza de su verga perfectamente y también
una pequeña mancha húmeda que se hacía ahí donde todavía tenía su semen fresco.
- Ah, espera, casi se me olvida.

Kris se dio la vuelta, cogió su celular y en un par de segundos un flash ilumino la
habitación. Le saco un par de fotos a mi madre, luego él se colocó a un lado de ella,
ordenándole quedarse de rodillas y se tomó un par de selfies.
Tenía que tener registro fotográfico de todo.
- Te hubiera tomado la foto antes de que te limpiaras, ni pedo --Comentó bastante
despreocupado- Dame tu numero --Le ordenó-.
Ni tarda ni perezosa mi madre empezó a recitar su número telefónico en voz alta.
Maldita perra sin dignidad... No sabía si estaba enojado porque mamá le diera su
teléfono o porque tal vez no podría volver a ser espectador de todo esto...
- Bien, te voy a llamar un día de estos. Mas te vale estar libre.
Volvió a sentarse en la cama y empezó a ver cosas en su celular, no me pregunten, no
tengo idea.
Paso más o menos un minuto en que mamá seguía de rodillas hasta que por fin Kris
hablo.
- ¿Qué esperas? Sácate a chingar a tu madre de aquí.
Esa fue mi señal. Me puse de pie en chinga y volví a mi habitación tan rápido como
pude. Cerré la puerta justo a tiempo, porque pude saber que mamá, aun tardo más o menos
un minuto en salir de la habitación de huéspedes.
Así tuve tiempo de escuchar lo último que le dijo Kris antes de permitir que se fuera.
- Ah, tienes prohibido desayunar, si te comes mi pito no necesitas más comida. Ahora
sí, ábrete a la verga.
La trato como si fuera una perra de verdad.
Varios segundos después, ya que yo estaba bien refugiado en mi habitación, escuche
los pasos de mi mamá pasar por delante de mi puerta y el sonido de la suya al cerrarse.
Supuse que se limpiaría en su propio baño.
Está de más decir que en cuanto cerré la puerta me la empecé a jalar y acabe a los dos
minutos. No sabía cómo iban a ser las cosas a partir de ahora con Kris o con mi mamá,
pero si sabía que tenía que disimular y hacer como que nunca vi nada... Al menos por
ahora si quería seguir disfrutando en primera persona sus espectáculos.

Lo que paso una vez hubo amanecido fue un poco extraño e incómodo, al menos de mi
parte, así que lo contare en pocos renglones.
Yo ya no pude dormir, así que espere a que pasaran un par de horas antes de ir a la
habitación de huéspedes a despertar a Kris.
Cuando abrí la puerta el show fue muy tentador... Kris dormía sobre las sabanas solo
con el bóxer que le preste, con la mancha que había visto hacia un par de horas de su
semen fresco y con una notoria erección que hacía que la cabeza de su verga se asomara
por fuera del bóxer en su pierna...
El cabron había acabado dos veces en un par de horas y ya estaba listo para una
tercera...
No puedo explicarles porque sentí un enorme antojo de ponerme de rodillas justo como
mi madre e ir a meterme su verga en la boca, pero no soy gay, o eso creo, la verdad es
que con estos antojos no lo sé... Solo me di la vuelta, cerré la puerta nuevamente y toque
fuerte para que Kris se despertara y se pudiera poner un poco más "presentable".
- Kris, ¿Estas despierto? --Llame detrás de la puerta-.
- Eh, si, dame un segundo.
Contesto con sueño en la voz, pero abrió rápidamente. Y lo que hizo fue demostrarme lo
desvergonzado que es.
Me abrió la puerta justo como yo lo había visto, solo con el bóxer puesto, con su
erección (Aunque se acomodó la verga para que la cabeza no se escapara por debajo) y
su cuerpo perfectamente definido en todo su esplendor. ¿Han oído eso de que no hay
nada mejor que los abdominales mañaneros? Pues con Kris entendí la frase.
- Creo que estas feliz de verme --Le dije porque fue obvio que mi mirada bajo hacia su
bóxer-.
- ¿Eh? --Contesto haciéndose el despistado- ¡Ah! Sí, creo que sí. Tú tienes la culpa por
estar tan bueno jajaja --Se agarró la verga erecta y la sacudió debajo del bóxer y a mí se

me hizo agua la boca- Lo siento, no puedo controlarme en las mañanas. ¿Tu mamá ya
despertó? --Miro hacia los costados por si la veía-.
- Si, esta abajo preparando el desayuno. Ponte más presentable y bajemos.
- Vale, espérame --Se dio la vuelta para volver a la habitación y se puso el short de
futbol que yo le había prestado, que no hacía sino resaltar más su trasero y disimular
poco la erección que aun sostenía- Espero que no haya desayunado sin nosotros.
- Yo creo que ya lo hizo --Comente recordando lo que él le ordeno, pero disimulando en
el tono-.
- Más le vale que no.
Hablo en voz muy baja, solo para él, pero alcance a escucharlo aunque hice como si no.
Ya con Kris "presentable" (Seguía medio desnudo) bajamos a desayunar. Mi madre
había hecho unos huevos revueltos.
- Buenos días --Dijimos a la vez mientras nos sentábamos en la mesa-.
- Buenos días niños. Coman. Kris, tu ropa ya se secó, está a un lado de la mesa.
- Muchas gracias señora --Contesto sonriente- ¿Usted ya desayuno?
"Que hijo de puta eres" pensé. Quería saber si su puta había sido obediente.
- No, no tengo hambre --Respondió- Por alguna razón me siento satisfecha.
"¿De verdad dijiste eso madre?" No tenía vergüenza.
- Eso parece. También la veo muy cansada, creo que no durmió bien.

- Fue una noche difícil, pero estoy bien. No pasa nada por tener una noche difícil de vez
en cuando.
Les juro que podía sentir la tensión sexual en el aire y de no ser porque yo no tengo la
potencia de Kris, habría tenido una erección. La tengo ahora que lo recuerdo, pero ya
pasaron algunos días.
La mañana transcurrió sin más complicaciones, aunque tanto mi madre como Kris se
siguieron haciendo algunas insinuaciones sexuales que de no haber visto lo que vi, no
habría podido entender. Pero ahora cada palabra que salía de sus bocas yo la entendía
como una referencia a otra cogida.
¿Saben de qué me quede con las ganas? De pedirle el celular a Kris y ver de infraganti
los videos y las fotos que tomo... Pero no pude y no tuve el valor...
Más o menos a media mañana los padres de Kris le llamaron para que les ayudara con
algo en casa, así que no se quedó a comer. Ni a comerse a mi mamá otra vez.
Cuando se despidió, le dio un beso en la mejilla a mi mamá y por un momento pensé
que se lo daría en la boca y que mi mamá se arrodillaría, pues aunque intento
disimularlo, se puso roja. Era obvio que estaba ansiosa y necesitada del tacto de mi
amigo...
- En la semana te devuelvo tus boxers Alex. Nos vemos pronto señora, ¡muchas gracias
por todo!
Y así se despidió.
No platique nada más con mi madre e hice como si no supiera nada, pues tengo que ser
listo para poder seguir siendo testigo de sus encuentros sexuales.
Como les dije al inicio, me he enterado de que esta "relación" o como sea que se le diga,
sigue y va a seguir, Kris me lo ha demostrado con algunos comentarios que me ha
hecho. Y no, no se preocupen, que creo que si se me cuidar, podre estar presente y
contar con lujo de detalle cómo continúa esta aventura de mi mejor amigo cogiéndose a

mi madre. Porque, aunque me empute, quiero que se la siga cogiendo y sobre todo,
quiero seguirlo viendo.
Hoy es lunes y volvimos a la escuela y esta mañana con Kris fue... Bueno, ya les diré.
/////
Espero les esté gustando y estén disfrutando de estas malditas aventuras de mi vida,
pero añado este mensaje por otra razón.
Ya sé que si quisiera algo más de visibilidad debí de postear esta historia en un foro en
español pero desde que la descubrí, Literotica es mi página favorita de relatos, así que
solo podía pensar en está. Por desgracia, la comunidad hispanohablante aquí es muy
pequeña y eso limita muchísimo las posibilidades de que esto llegue a más lectores y de
verdad no quisiera poner esto en dos lugares, al menos no todavía. Yo no sé hablar muy
bien inglés, así que si algún lector o editor y fan de esta pequeña serie se ofrece como
traductor, solo por buena voluntad, lo agradecería muchísimo.
Si hay alguien, mándenme un mensaje o dejen un comentario. ¡Muchas gracias y
esperen pronto la siguiente parte, que esta historia va para largo!

Capítulo 3
Estos días de asimilar que mi mejor amigo se cogió a mi mamá han sido difíciles.
Me cuesta trabajo disimular un cierto enojo hacia Kris o la constante sensación de que los
dos compartimos un secreto que nos negamos a revelarle al otro. Debo de decir que esto
va más de mi parte que de la suya, el muy cabron de él me habla como si nada y me sigue
echando desmadre, como si sobajar y humillar a mi madre hubiera sido una cosa
intrascendente para él. Tal vez así lo sea, cuando estás acostumbrado a cogerte a quien
quieras, una más o una menos da igual, así esa mujer sea un ser querido de tu mejor amigo.
Durante estos primeros días con él seguimos como si nada, y en mi casa con mamá
también. Yo a ella la veía más feliz de lo normal y con más energía. Parece que es cierto
ese rumor de que el buen sexo es la mejor droga para estar feliz. Yo no lo sé porque soy
virgen pero estos días masturbándome con las imágenes mentales de Kris y mi madre me
han hecho feliz. No sé cuántas veces voy a decir que debo estar enfermo por hacer eso...
En fin, vamos al punto de lo último que ha pasado.
Ayer jueves, Kris se acercó conmigo y me enseño unas fotos de su celular.
- Alex, mira la putita que me estoy dando.
En la pantalla del celular se veían un par de tetas casi perfectas, se les notaba un poco
de caída por la edad, pero estaban grandes. Un par de pezoncitos deliciosos y bien duritos
que hacían juego con una aureola pequeña que invitaban a lamerlos y tenerlos en la boca
todo el día. Y yo alguna vez los tuve en la boca todo le día cuando era bebé. Eran fotos
de mi madre.
¿Saben que es lo peor? Que estoy seguro que no eran las fotos que Kris le tomo a mi
mamá mientras se la cogía, eran otras, la cabrona le estaba mandando nudes cada que él
se las pedía. En algunas se veía su torso desnudo, en otras el bra estaba bajo sus pechos,
indicando que se las había sacado de rápido y le había mandado las fotos a su macho.
- Estas son las mejores.
Me dijo mientras cambiaba de imágenes y me mostraba una vagina rosadita abierta con
los dedos para mostrar ese precioso canal por donde yo había salido hace 17 años y que
ahora por lo visto, iba a servir para recibir la verga y la leche de Kris. Los labios, ese
pequeño clítoris hinchado, podría lamer esa vagina con ganas aunque fuera de mi madre...
- ¿Esta rica la putita no?

- No mames, muy cabron --Conteste cruzando las piernas para disimular la erección
que se me estaba formando- No sé cómo le haces para cogerte estas viejas.
- Es fácil carnal. Nada más hay que saber encontrarles el punto. A todas les encanta la
verga y hay que saber dárselas.
- Estas pendejo.
- Ni tanto. A esta perrita se la di a probar y ahora no quiere dejar de lamerme el hueso.
Se la voy a dejar ir un día de estos.
- ¿Cuándo te la cogiste? --Pregunte esperando atraparlo-.
- Antier --Eso quería decir, el martes. Ese día no nos vimos por la tarde, así que tenía
su coartada perfecta-.
- ¡No mames! --Dije intentando sonar sorprendido para que no captara que sabía que
me había mentido- ¿Y quién es?
- Te enseño su panocha carnal, no su cara jajaja. Un día te digo quien es.
De repente, pasó una foto más y pude ver una postal preciosa.
Se veía a la "putita" en una cama, puesta en cuatro patas abriéndose la vagina con los
dedos y justo a un lado, la verga grande y gruesa de Kris, muy cabezona y con las venas
definidas apuntando directamente a ese agujero. Esa si era una de las fotos que tomo la
noche que los descubrí cogiendo.
- Perdón perdón, esa no --Dijo riendo y apago la pantalla del celular- No te vayas a
enamorar de mi pito.
"Ya estoy enamorado" pensé con la imagen de ambos órganos sexuales tatuada en mi
mente.
No me mal entiendan, su verga esta rica pero no me enamora... Si me enamora verla
entrando en la vagina de mi mamá.
El día transcurrió sin más y las cosas cambiaron cuando llegue a casa.
Como de costumbre, mamá había llegado antes que yo y estaba preparando de comer.
- La comida va a tardar un poco, me distraje un poco y se me fue el tiempo.
"Ya me imagino como te distrajiste. Mandándole nudes a Kris"

- Esta bien mamá --Conteste- Voy a ver la tele un rato en lo que terminas.
- Esta bien hijo --Respondió mientras seguía en sus tareas-.
Entonces se me ocurrió que quería ver algo. Tenía que mirar su whatsapp para ver las
pláticas que había tenido con mi amigo y que planes tenían. Kris me dijo que se iba a
coger pronto a su putita, así que era obvio que él y mamá estaban pensando verse. Si
quería estar presente tenía que adelantarme.
- ¿Mamá?
- Dime Alex.
- Préstame tu teléfono un rato por fa, quiero jugar y ya no tengo pila.
- Ah sí, agárralo, está ahí en la mesa.
Como les dije, soy hijo único y me crio mi mamá sola, entonces tenemos muchísima
confianza para absolutamente todo. A ella seguramente ni se le paso por la cabeza ni
borrar sus conversaciones ni que yo las fuera a revisar porque respetamos esa clase de
privacidad. Y es cierto, yo le pido su teléfono casi cada dos días al menos y nunca me ha
dado por revisar nada porque ella tiene su vida... Pero ahora... Tenía que saberlo. Quería
ver las fotos, quería ver lo que le decía, que iban a hacer... ¡Tengo que saberlo todo!
Cogí su teléfono, me senté en el sillón y empecé a buscar en su whats.
Inmediatamente vi un contacto que estaba registrado solo como "K". No había que ser
científico.
Abrí la conversación e inmediatamente me saltaron muchas fotos de mi madre desnuda,
en algunas enseñando las tetas, en otra su vagina, su culo... Una de esas fotos era un baño,
pero no el nuestra casa... Quería decir que se había ido al baño de su trabajo para poder
mandarle fotos a Kris. El hijo de puta la tenía así de dominada que ella cumplía sus
caprichos estuviera donde estuviera.
Sé que esto no es importante y me estoy alargando mucho, pero me cuesta trabajo
resumir todo e ir directo a lo que seguramente quieren saber.
Empecé a leer la conversación que me aprendí de memoria para poder escribirla aquí.
- Así me gusta esa chochita puta, bien abierta
Así te la voy a dejar

No hagas planes hoy
Voy a ir a tu casa a darte verga
- No papi, no puedes venir hoy
- No te estoy pidiendo permiso pendeja
Hoy tengo ganas de cogerte así que me vale madre si no puedes
- Es que Alex va a estar aquí hoy
Y no es como hacer que se vaya
- Me vale verga el pendejo de Alex
"Gracias" pensé yo nuevamente. Que fácil se le hacía a mi "mejor amigo" no solo darse
a mi madre, sino insultarme sin más.
- Es que no sé qué hacer papi
- A ver hija de tu puta madre
Me vale verga lo que tengas que hacer
Voy a ir a tu casa a las 7
Y te voy a coger
Así tenga que cogerte en frente de Alex
¿Entiendes?
- Si papi
- Te quiero solo con una falda puesta
NADA MÁS
- Como órdenes
Así acababa la conversación.

Me quede pasmado y a la vez sorprendido. Eran las 4, no sabía cómo mi mamá estaba
tan tranquila. Todavía no me decía nada o me preguntaba si iba a salir.
Pensé que lo mejor sería adelantarme si quería estar presente.
- Ah mamá, por cierto, voy a ir hoy a casa de Eduardo como a las 6 y media. Quede de
verme con él para hacer un trabajo para el lunes. Mejor lo hacemos de una vez porque no
va a estar el fin de semana.
- ¡Oh! --Se le escucho claramente emocionada. Ahí estaba la solución a sus problemas
sin tener que hacer nada- ¿De verdad hijo?
- Si mamá, ¿Por qué? --Quise intuir si me soltaba algo-.
- No, nada más. ¿Y a qué hora vas a llegar? --Me pregunto con algo de temor-.
"Ósea, cuanto tiempo vas a tener libre con Kris" fue mi traducción.
- Como a las 9 creo. No creo que nos tardemos tanto. Si llego antes o después te llamo
para avisarte.
- Muy bien Alex, ya vente a comer.
Me pare del sillón y fui al comedor. La vi muy emocionada durante toda la comida,
diría que hasta feliz. Iba a poder ser cogida por su amante de 17 años y eso era todo lo
que necesitaba. Yo también estaba feliz. Ya estaba maquinando en mi cabeza como iba a
hacerle para hacerle creer a mi mamá que me había ido, esconderme y esperar el momento
perfecto para salir de mi escondite y espiar.
Llego la hora y encontré una solución relativamente fácil y gracias a mi mamá.
Ella se metió a bañar a las seis, pues era obvio que quería estar bien arregladita para
Kris, una hora le bastaría para estar lista y preparada. Se ducho en su propio baño, por lo
que se mantuvo en el segundo piso todo el tiempo. Esa era mi salida. Baje corriendo los
escalones y solo grite para anunciarle.
- ¡Mamá, ya me voy! Te aviso cuando vuelva.
- ¡Si hijo, cuídate! --Me grito desde su cuarto-.
Abrí la puerta y la cerré sonoramente para que creyera que me había ido. Entonces me
di la vuelta y me escondí en una pequeña despensa que tenemos a un lado de la cocina.
Es un lugar lo suficientemente pequeño para servirnos de despensa y lo necesariamente

grande para que yo cupiera. Solo tuve que mover algunas cosas, esconderme y cerrar bien
la pequeña puertita.
Ahora solo tenía que aguzar el oído y esperar el momento justo en que ellos subieran
al segundo piso (Me parecía obvio que iban a coger en el cuarto de mi mamá otra vez),
salir de mi escondite y disfrutar del espectáculo porno en vivo y en directo. Dentro de mí,
encerrado en ese pequeño lugar oscuro, se apoderaba de mí una ansiedad horrible. Quería
ver desnuda a mi mamá otra vez y quería ver a Kris cogiéndosela como un verdadero
macho. Esa actitud socarrona suya me causaba algo especial y la erección que ya tenía lo
comprobaba.
Fue la media hora más larga de mi vida, pero para mi suerte todo paso con una
puntualidad pasmosa. Vi mi reloj, a las 7 con 2 minutos, Kris toco la puerta y yo no pude
evitarlo, abrí un poco la puerta y asome ligeramente la cabeza para mirar con un solo ojo.
Vi a mi mamá de espaldas tal y como Kris la quería, totalmente desnuda, solo con una
minifalda y su cabello suelto a media espalda.
Abrió la puerta ligeramente y dejo pasar a Kris, que sin inmutarse siquiera por el
espectáculo frente a sus ojos, solo entro.
Ahí estaba mi "mejor amigo", listo para cogerse a su putita personal. Kris estaba vestido
"normal", una camisa gris, unos jeans azules y sus tenis jordan que tanto le gustaban.
Paso sin decirle una palabra a mi madre, pero pude ver ese destello sonriente en su
rostro. Estaba complacido de que su perra obedeciera sus órdenes, ¿Y quién no lo estaría?
Para desgracia de lo que yo pensaba, Kris no dirigió a mi madre a su habitación, sino
que camino directo a la sala, se sentó en el sofá grande que quedaba frente a la televisión
y se quitó el cinturón. Mi mamá lo miraba con evidente confusión y yo no podía ver nada
más, por lo que no me quedaba de otra que salir de la despensa e intentar ocultarme detrás
de una pequeña barra que separa la cocina del resto de la casa, intentar asomar la cabeza
para ver y rezar a Dios porque no me descubrieran.
Kris se desabrocho el pantalón solo lo suficiente para sacarse la verga que aunque
estaba dormida se veía grande, no sé si su verga dormida sea la mía en erección, pero si
no, casi.
Empezó a tronar los dedos.
- ¿Qué esperas hija de tu puta madre? ¿Te la tengo que poner en el hocico? ¡A lo que
vas!

Empezaba a ordenarle a mi madre que se la mamara y ella se vio feliz de tener el premio
que tanto había estado esperando, pero cuando se quiso acercar, él la detuvo con una mano
en la cara y le dio una sonora bofetada.
- Vete a la puerta y regresa en cuatro patas como buena perra. Ese es tu lugar. Y si la
próxima vez que venga me abres la puerta y no estas de rodillas, me doy la vuelta y me
voy a mi casa. ¿Entiendes?
- Si papi --Contesto mi mamá con la voz más patética y miserable que he escuchado en
mi vida-.
Me dio tanto coraje... Y a la vez lastima. En serio, su dignidad había desaparecido por
completo.
- Las perras como tu deben de saber cuál es su posición. ¡Rápido!
Volvió a tronarle los dedos y mi madre volvió a la puerta, se puso en cuatro patas
dejándome a la vista su espectacular culo y esa raja que inmediatamente me provoco una
erección que no se bajaría en ningún momento.
Tengo que decirlo yo, ese culazo, esas tetas colgando mientras estaba en cuatro patas,
su pequeño ano y su vagina eran una locura, verga, yo tenía ganas de ir a cogérmela.
Como se abrían ligeramente sus labios, tenía ganas de lamer ahí como tantas veces había
visto en las películas porno... Y Kris tenía todo eso para él solito.
Con el cuerpo que tenía mi mamá se podía buscar a cualquier hombre que la tratara
bien y la amara de verdad... Y en lugar de eso, estaba ahí, siendo rebajada y humillada
por un chamaquito de 17 años.
Y qué decir de Kris... ¡El cabron tenía mi edad! ¡Hacia las tareas de la preparatoria
conmigo! ¡¿Cómo era posible que tuviera esa maldita actitud de macho dominante?!
Cierto que en la escuela tenia ciertos destellos y siempre encontraba una compañera con
la cual se besaba y le metía mano, ¿pero dominar así a una mujer que casi le doblaba la
edad? Era una locura.
Mi madre se arrastró en cuatro patas hasta ponerse en medio de las piernas de Kris y
como si fuera de una perrita real, se puso en cuclillas, se arrodillo frente a él y empezó a
lamerle la verga y los huevos. Mi amigo apenas y le ponía atención, había encontrado el
control de la TV, la encendió y se quedó mirándola, aunque dejo un canal random pues
dejo una serie de comedia vieja que estaba viendo yo antes de supuestamente "irme" a
casa de Eduardo.
Desde mi punto de vista, mi madre trabajaba como una profesional. Aunque su macho
no le prestaba atención, ella se esforzaba al máximo en lo que hacía. Kris rápido alcanzo

una erección prominente y mi madre se la lustraba como puta barata. Le lamia los huevos
literalmente como perrita, pasaba la lengua por ambos, se los metía a la boca y luego
regresaba a trabajar en su verga, la lamia desde el tronco a la cabeza y entonces se la metía
en la boca, aunque por mucho que intentara, no podía comérsela entera, siempre se
ahogaba un poco arriba de la mitad y se la sacaba con sonoras arcadas, dejándole un
rastrillo de saliva que iba desde la su boca a la cabeza de su dulce favorito.
Veía a mi madre jugar con su frenillo, pasar la lengua por todo el rededor de la cabeza,
la besaba como si estuviera besando a alguien, realmente estaba fascinada de poder
mamar una verga tan grande y gruesa.
De repente, Kris la detuvo.
- Quítame el pantalón y los zapatos --Ordeno nuevamente con esa voz de quien no
aceptara la más mínima protesta a sus deseos-.
Y claro, mamá no iba a hacerlo. Se separó de él y le desato los tenis, se los quito junto
con los calcetines. Después, casi con una ternura que yo no entendía, le saco el pantalón
y el bóxer.
- ¿La camisa también papi? --Cuestionó mamá-.
- ¿Te dije que me quitaras la camisa? --La regañó-.
- No...
- ¿Entonces que estas preguntando, pendeja?
- Perdón papi --Agachó la cabeza de forma miserable-.
- Ya me estoy cansando de tus disculpas.
Kris se puso de pie.
- Sigue mamando.
Mi madre se puso completamente de rodillas y volvió a lo suyo.
Estoy seguro de que mi madre deseaba siempre tener esa verga en la boca y no tener
que hablar para que Kris dejara de insultarla y regañarla, mientras ella menos hablara y
más se dedicara únicamente en complacer a su hombre, sería mejor. Por su parte, estoy
seguro que Kris le gustaba que mi madre se equivocara. Para él, todo lo que fuera
humillarla más le causaba más placer. Ahora mientras recuerdo ese momento, no puedo

evitar preguntarme si Kris de verdad era mi amigo. Quiero decir, si yo no le agrado y él
no me lo dice, tal vez por eso disfrutaba más humillando a mi madre.
Aunque si soy honesto, no lo creo. Por las fotos y videos que me ha enseñado y las
historias que me cuenta de cuando se coge a compañeras o a mujeres de fuera de la
escuela, creo que él simplemente encuentra placer humillando a las mujeres. Lo disfruta
a su manera y le encanta saber que tiene el control total. De cierta manera lo entiendo,
quiero decir, ¿Quién no quiere una muñeca sexual de carne y hueso? En fin. Demasiadas
vueltas. Continuo.
De pie, Kris empezó a desabrocharse la camisa, pero no se la quitó, solo la desabotono
y se la dejo así, mostrando nuevamente ese maldito cuerpo digno de un Dios griego. Su
six pack perfectamente marcado, esa V que de su cintura desembocaba en una jugosa
verga que estaba siendo cuidada con esmero por la boca de mi mamá, sus pectorales que
estaban ganando definición, piernas largas y un culo que según había escuchado a
compañeras de la escuela, era una de las razones que lo hacía tan sumamente atractivo.
Ya sus ojos verdes y el pelo rubio solo completaban la obra de arte.
Kris tomo a mi madre por la cabeza y la sentó en el suelo, recostándola contra el sofá,
entonces le metió su pito en la boca y empezó a cogerle la boca.
En ese momento no pude más, me saque la verga por el cierre del pantalón y me la
empecé a jalar. El puto espectáculo fue demasiado para mí.
Lo rico que se veía Kris moviendo la cadera mientras encerraba a mi madre contra el
sofá, su trasero, la manera en que su verga entraba y salía como si de una vagina se
tratara... Pensé que iba a explotar a los dos minutos. Y si antes dije que a mi madre no le
entraba completa en la boca, eso quedo atrás, Kris la empezó a obligar a tragársela entera
y la dejaba adentro lo más que pudiera. En un momento, mi madre, ahogándose, intento
decirle a Kris que no podía respirar y le puso las manos en las piernas, queriendo hacer
que se quitara. Creo yo que eso fue más un autoreflejo que un acto pensado. Mi mejor
amigo, molesto, se lo recrimino.
- ¡No me toques! Me vuelves a poner tus manos en las piernas y te voy a reventar el
hocico de un madrazo para que aprendas.
Automáticamente mi madre bajo las palmas contra el suelo y Kris le saco la verga de
la boca un segundo. Mamá tuvo arcadas y tomo una gran bocanada de aire, pero su macho
solo le dio un segundo de respiro, antes de volver a meter su pene en su boca y seguir
como hasta ese momento.
Kris le cogió la boca sin piedad durante varios minutos, muchas veces dejándosela
hasta el fondo de la garganta varios segundos, hasta que mi madre desesperada golpeaba
sus palmas contra el suelo en señal de que no podía seguir aguantando la respiración.

Finalmente se la saco, se inclinó sobre ella mientras mi mamá aspiraba con fuerza.
Le tomo la cara con la mano y la encaro.
- Me vale verga que te estés ahogando. Igual si te mueres con el pito de un macho de
verdad en la boca te mueres contenta.
- Si papi --Dijo ella con respiraciones entrecortadas- Es lo que más quisiera.
Pude ver perfectamente otra vez la sonrisa socarrona de Kris, mostrando los dientes.
Entonces le escupió a mi madre en la cara.
- Vaya putita tengo aquí.
Dijo en voz baja mientras levantaba a mi madre por los cabellos, le daba la vuelta y la
arrojaba de cara contra el sillón, dejándola con el culo en alto frente a él.
Entonces soltó una carcajada.
- ¡¿Pero mira como estas de mojada?! --Movió su pie descalzo sobre el suelo, dejando
en claro que estaba lleno de los jugos de mi madre- ¡Dejaste hasta un puto charco!
Madre no contesto, pero era obvio que Kris no esperaba una respuesta.
- Vaya puta estas hecha. Si se nota que te encanta que te traten como un trozo de mierda
--Busco su pantalón en el suelo- Quédate así como estas.
Kris saco su celular de su pantalón. Ya sabía lo que se venía.
Se inclinó un metro detrás de mi madre y empezó a sacar varias fotografías. Esta vez
no había flash, pues no era necesario, pero lo que estaba haciendo era obvio.
Ante lo que estaba presenciando, no sabía si molestarme o intentar sacar mi propio
celular y grabarlos... Sé que estarán pensando que debí de grabar y subir los videos a
internet, pero no quiero arruinarle la vida a mi madre y creo que con que una sola persona
tenga material de esta aventura prohibida es más que suficiente... Lo que Kris haga con
las fotos y videos que graba es cosa suya, así estos incluyan a mi mamá.
Pude ver cuando empezó a grabar todo en video por la manera en que comenzó a mover
el celular.

Y claro, porque con el ego desmesurado que una persona como él tiene (No me mal
entiendan, si yo fuera la mitad de hombre físicamente que él también tendría un ego
desmesurado) puso la cámara frontal y se grabó también. Saludo a la cámara, sonrió, bajo
lentamente mostrando al lente sus abdominales que cada que mi mirada se plantaba en
ellos deseaba poder lamerlos y por supuesto, en su verga, otra cosa que también quería
lamer.
- Miren lo que me voy a comer --Dijo a la cámara mientras cambiaba de lente y enfocaba
el culito de mi mama-.
Por un segundo sentí miedo. Que Kris dijera "miren" me hizo pensar que estaba
transmitiendo en vivo en Instagram o que grababa para subir los videos a una página
porno y sentí que debía detenerlo... Pero evidentemente, no lo hice.
Tampoco creo que él suba los videos a internet, más bien creo que solo hizo eso por ego,
para verse a sí mismo y masturbarse reviviendo los videos en su casa. ¿Entienden mi
razonamiento, no?
- Abre tu panocha perrita.
Mamá cumplió la orden como una esclava y se abrió los labios, nuevamente mostrando
su canal que yo empezaba a tener grabado en mi mente de tanto que lo había visto en los
últimos días. Mejor para mí, me gustaba tener esa vagina rosita y bonita en mi
imaginación, así me masturbaba mejor también.
El monte de venus de mi madre era perfecto, tengo que decirlo yo, depilado totalmente,
como el de una actriz porno, un clítoris hinchado, los labios que te hacían querer pasar la
lengua por el medio y limpiar esos jugos que corrían hacia abajo y goteaban al suelo. Una
vagina que te hacia una invitación a penetrarla con fuerza.
Y claro, no existía un chico de 17 años ni de ninguna edad que negara esa invitación.
Kris acerco su verga, la paso unos segundos de arriba abajo por la raja de mi madre que
en el sillón se retorcía del puro placer y gemía de ansiedad. Necesitaba tanto ese pene
adentro suyo...
Y entonces se la clavo de un golpe hasta el fondo. Escuche el impacto de sus caderas
contra las nalgas de mi mamá, escuche su grito ahogado contra los cojines del sofá... No
aulló de dolor porque estaba lubricada y más que lista para recibir esa verga, pero igual
tenerla toda de golpe hasta el fondo cuán grande y gruesa era no fue precisamente fácil.
Ella enterró su cabeza en el sofá y Kris se regodeo ante la cámara.

Pude ver cómo empezó a mover la cadera, penetrándola a un ritmo lento pero firme,
mientras con una de sus manos subía el celular para que el ángulo de este tomara toda la
escena por completo. Kris sonreía a la cámara, admirando lo perfecto que se veía, sus
abdominales se marcaban más por el esfuerzo de estar cogiendo y mi madre ahogaba sin
éxito sus gemidos. Se escuchaban muy fuerte.
Tengo que agregar que aquí, mi amigo me parecía el doble de sexy de lo normal. Tal vez
fuera que se había dejado la camisa abierta y eso resaltaba un poco su cuerpo, pero era
una puta estupidez lo sexy que era. Y no solo él, todo en general. Mi madre, por completo
desnuda excepto por su falda ya enredada en su estómago, con su culito al aire, siendo
cogida como una verdadera puta por un chavito de cuerpo perfecto, delgado y bien
formado, con una tremenda verga a la altura de unos pocos privilegiados.
Le dio un par de nalgadas súper fuertes que incluso desde mi posición pude ver como
dejaban huella en las nalgas de mi madre. Ella grito pero no se quejó, estaba en las nubes,
en su sueño de ser cogida y usada como si de una muñeca se tratara.
No pude evitar notar que Kris seguía en su papel de "no tocar, excepto para pegar". Una
de sus manos siempre se concentraba en mantener el celular firme y la otra la tenía
colgando a su costado, usándola solo en veces para cada vez dejar el culo de mi madre
más y más rojo con nalgadas que estoy seguro podían escuchar hasta la calle. La castigaba
sin piedad y mi madre solo gemía más de placer como respuesta.
Ella lo disfrutaba y yo creo que él más. Su cara también era un canto de puro placer y
como no... No me imagino lo calienta y húmeda que tendría que estar la chochita de mi
madre, lo rico que se tendría que sentir como ese estrecho canal aprieta tu verga y te hace
sentir como si estuviera hirviendo.
Podía escuchar el sonido de humedad mientras cogían, ese sonido que pensé que era un
efecto de las películas porno pero que en ese instante me describía como entraba cada
centímetro de su pene.
Como se tenían que sentir de calientes los jugos de una buena mujer bajando por tus
piernas...
Carajo, necesito coger ya...
Para un chico virgen como yo es difícil describir la majestuosidad del acto que estaba
presenciando y que los involucrados fueran mi mejor amigo y mi mamá ya no importaban.
En ese momento decidí que quería que eso se repitiera todas las veces que fuera posible
siempre y cuando yo pudiera estar ahí para espiarlos...
¿Eso me vuelve un voyeur? No lo sé. Lo usare en una etiqueta cuando suba esto.

Las tetas de ella se aplastaban contra el sofá y como se movía de adelante hacia atrás por
las embestidas que cada vez se iban haciendo más fuertes fueron demasiado para mí. ¿No
podía salir de mi escondite y unirme?
Pasaron unos 15 minutos en esa posición, intercalando entre embestidas suaves y fuertes,
las nalgadas no, esas siempre fueron fuertes y los dos cachetes de mi mamá estaban al
rojo vivo pero seguía sin quejarse. Fue hasta ese momento que Kris salió y pude escuchar
ese sonido de vacío cuando su verga abandono ese cálido hogar que la había abrigado
durante todo este tiempo.
- Quítate la falda y ponte boca arriba.
Mi madre obedecía las órdenes con una velocidad que daba miedo. Se puso de pie, se
quitó la falda, la arrojo lejos y se volvió a acostar en el sofá, abriendo las piernas. Ni
siquiera cuando se dio cuenta de que Kris seguía grabando y su cara estaba en el celular
dijo algo. Esto estaba más allá de ella, no importaba que la grabaran, no importaba lo que
mi amigo hiciera con ese material, solo importaba el placer, seguir siendo cogida,
humillada, usada, recibir toda la verga que pudiera y obtener leche de regalo... ¿Mi madre
siempre habrá sido así? Lástima que nunca conocería a mi padre como para saberlo.
- Abre bien las piernas putita.
Mamá se abrió más en compas y Kris con una sonrisa fue acercando su pene a su vagina,
dándole golpes con él, haciendo ese sonido chisporroteante por lo húmeda que estaba
antes de nuevamente dejársela ir hasta el fondo.
Escuche el grito y me dolió no ver su cara. Era imposible ver a tanto detalle desde donde
estaba, pero que Kris quisiera cogérsela frente a frente me hacía desear mirar el
espectáculo que él veía.
Esas hermosas rebotando, la cara de una puta que solo necesita tu verga para ser feliz...
Espero un día saber lo que se siente.
Mi amigo seguía grabando cada segundo con el celular en alto.
- ¿Te gusta mi verga puta?
- ¡Me encanta papi! --La voz de mi madre reflejaba un deseo desesperado. Estaba gozando
como nunca en su vida-.
- ¿Te encanta que te cojan?
- Si papi, me encanta que me cojan.

- ¿Te gusta ser usada como una perra verdad? ¿Cómo lo que realmente eres? ¿Un puto
trozo de carne que no sirve para otra cosa que para satisfacerme?
- ¡Eso soy papi! ¡Solo soy un objeto para tu placer! ¡Puedes usarme como tú quieras!
Entonces Kris le dio una bofetada. Mi madre ni respingo.
- ¿Cómo se me antoje?
- ¡Si papi como se te antoje! ¡Solo por favor no dejes de darme esta verga tan rica! No
quiero vivir sin ella...
Mi amigo sonrió a la cámara.
- Esta perra es la mamá de mi mejor amigo. Y así es como la tengo. ¿Qué diría Alex si te
viera?
- ¡No me importa!
- ¿No te importa? ¿Así eres de puta? ¿Te da igual que el mejor amigo de tu hijo te use
como cumbucket personal?
- ¡No, no me importa! ¡No me importa nada! Solo por favor por favor, ¡Dame tu leche
adentro! ¡La necesito mucho!
Kris no pudo evitar una carcajada.
- Me gustaría darle un hermanito a Alex, pero a las putas como tú no se les preña. Pirujas
como tú no merecen la leche de un macho de verdad adentro.
No aguante más y comencé a eyacular sin tocarme. Esa platica, ese espectáculo, saber
que todo estaba siendo grabado... No pude más. Aún tenía la verga afuera de mi pantalón
y por eso no me manche, pero ensucie el piso y la barra tras la cual me escondía pero nada
de eso importaba, ya limpiaría cuando ellos dos terminaran.
- ¡Por favor papi! --Suplicaba mi madre-.
Entonces, otra cachetada, más fuerte que la anterior.
- ¡Cállate! --Y comenzó a ahorcarla, podía ver las venas de su brazo marcándose por el
esfuerzo- ¡Vas a hacer lo que yo diga!

Mamá no podía contestar, pero tampoco intentaba quitar la mano de Kris de su garganta,
parecía que realmente estaba dispuesta a morir con la verga de un chico de 17 adentro de
su panocha.
- Tu panocha no se merece mi leche puta, deberías agradecerme que te estoy cogiendo --
Le soltó el cuello por fin y mi madre tomo una bocanada de aire tremenda que tan solo
anticipo un gemido tan fuerte que casi fue un grito-.
Tuvo un orgasmo. Pude ver como Kris bajaba su mirada a su entrepierna, para ver como
los jugos de mi madre salían casi a chorros y le empapaban la cintura y las piernas.
- ¡Puta de mierda! --Dijo casi con odio y comenzó a embestirla más fuerte-.
Mamá era ya tan solo un juguete. Estaba ida en la nube del placer. Se encontraba en otra
dimensión.
- ¡¿Quién vergas te dio permiso de venirte eh puta?!
- Na-nadie papi --Decía con un hilo de voz-.
- ¿Quién chingados te dio permiso de ensuciarme pendeja? --Le dio una bofetada más-.
- Perdón papi.
Otra bofetada.
- Lo siento papi.
Otra bofetada.
- Por favor --Decía mi mamá suplicante ante embestidas que cada vez eran más fuertes,
pero como respuesta obtuvo una cachetada más-.
- Dame las gracias zorra. Por hacer que tuvieras el primer orgasmo de tu pendeja vida.
- ¡Gracias papi! --Contesto en seguida- ¡Gracias papi! ¡Gracias por cogerme! Por hacerme
lo que quieras, por usarme, por darme esta rica verga, ¡Gracias por hacerme venir! ¡No te
merezco!
- No, no me mereces.
No podía evitar sorprenderme por lo macho que era Kris y en cierto modo, su capacidad
de hacerlo todo. Nunca dejo de mantener su brazo en alto grabando todo, nunca dejaba

de moverse para seguir penetrando a mi madre y también llevaba todo el dominio de la
relación. De una manera muy enfermiza me provoco admiración.
Deseaba un día poder coger así con una mujer.
Kris acerco su rostro al de mi madre, lo tomo con las manos con fuerza y le hablo.
- Y si te vuelves a venir sin pedirme permiso no sabes lo que te espera.
- No volverá a pasar papi.
Respondió mi madre y Kris le volvió a escupir en la cara.
Aun ahora mismo mientras escribo esto, me cuesta entender como a una persona le puede
excitar tanto ser humillada y degradada. Aunque supongo que es igual de raro como que
a mí me excite verlos.
Mi amigo entonces cogio uno de los cojines del sillón y se lo puso en el rostro a mi madre.
- Ponte esto, ya no te quiero ver la puta cara.
Le dejo el cojín en la cara y siguió cogiéndosela con fuerza, en ratos presionando la
almohada contra el rostro de mi madre, queriendo ahogarla, aflojando solo cuando mamá
pedía piedad golpeando el sofá con las manos.
Por un segundo realmente llegue a sentir miedo de que fuera a matarla.
Aunque supongo que es solo el sexo llevado casi al extremo.
No sé cuánto tiempo estuvo Kris dándole duro a mi madre, pero admire su resistencia.
Llevaban al menos 40 minutos cogiendo y en todo momento Kris fue el que llevo el peso
de la relación, pues siempre fue él quien se estuvo moviendo para cogerse a su puta. A
eso le aumentamos el esfuerzo constante de mantener un brazo (Que ya en este momento,
cambio a la otra mano) siempre en alto para grabar con el celular todo lo que pasaba. Les
juro que en estos instantes daría lo que fuera por ver ese video.
Aunque bueno, a los 17 años tienes una calentura y una resistencia fuera de lo normal y
está el hecho de que él hacia ejercicio, por lo que estaba en buena forma y podía aguantar
esos ritmos tan exigentes físicamente.
Ahora, decir que ver sudado así a Kris me provoco una nueva erección. El sudor
recorriendo su rostro, su pecho y su abdomen... Esas gotas de sudor que corrían por su
six pack hacia abajo, sus piernas, como resaltaba su trasero mientras se movía...

Y qué decir de mi madre. Sus pezoncitos duros iban a salir volando al techo en cualquier
momento.
Ese par de cuerpos bailando al son del sexo caldeaban aún más un ambiente que de por si
estaba al rojo vivo.
Pero tenían que terminar.
Kris aflojo su mano de la almohada que presionaba la cara de mi madre y se la quitó.
- ¿Quieres mi leche verdad putita?
- ¡Si papi! --Contestó mi madre con desesperación- ¡La quiero, la quiero!
- Pídemelo por favor y te voy a dejar probarla --Respondió Kris con el esfuerzo de quien
lleva 40 minutos cogiendo sin parar-.
- ¡Por favor! --Casi gritó mi madre- ¡Por favor papi, dámela! ¡Dame tu leche! ¡Quiero
probarla! ¡La necesito!
- Quiero que entiendas algo puta --Le dijo- Tú vas a hacer lo que yo quiera siempre que
yo quiera y como yo quiera. Yo puedo hacer contigo lo que se me dé la puta gana y tú vas
a obedecer siempre.
- Voy a hacer lo que tú me digas papi, lo que tú quieras.
- ¿Vas a obedecer?
- Voy a obedecer.
- ¡Te estoy preguntando si vas a obedecer puta de mierda!
- ¡Si papi! ¡Voy a obedecer lo que tú me digas!
- ¿Quieres mi leche en tu panocha? ¿Quieres que te preñe y te haga otro hijo?
- ¡Te lo suplico!
El ruego de mi madre solo aumento aún más el ego de Kris, que tenía una enorme sonrisa
en la cara.
- Buena perra, te voy a dejar probarla...
- ¡GRACIAS GRACIAS!

De repente, Kris saco la verga de la vagina de mi madre y empezó a botar chorros de
leche. No pude contar cuantos fueron, pero por Dios, creo que nunca en mi vida había
visto a nadie venirse tanto. Al menos en el porno no sacaban tanta leche. Yo solo veía esa
verga grande y gruesa hacer espasmos de arriba hacia abajo mientras la cabeza escupía y
escupía semen.
Pero Kris no acabo dentro de mi madre, tampoco acabo en su abdomen, cara o sus tetas...
Kris saco su verga y apunto lejos, simplemente al suelo.
Cogio a mi madre por el cabello obligándola a levantarse del sillón. Por la expresión de
dolor en el rostro de mi madre, pude ver que le dolía de verdad como la estaba agarrando.
Entonces, Kris con mucha fuerza, arrojo a mi madre contra el suelo... Ella apenas pudo
meter las manos pero cayo de rodillas en cuatro patas duramente. Kris, aun grabando,
puso un pie en la cabeza de mi madre y por un segundo pensé que la iba a pisar contra el
piso... Pero no.
- ¿Querías probar mi leche, no? Ahí está... Lamela.
El muy hijo de su puta madre iba a hacer que la mía lamiera su semen del piso...
Desee fuertemente que mi mamá no lo hiciera. Desee fuertemente que se pusiera de pie,
le dijera a Kris que se fuera a la chingada y le diera una cachetada al menos como
retribución a todas las veces que él le pego. Que no soportara esa humillación...
Pero mi mamá agacho la cabeza y empezó a lamer el suelo... Si... Empezó a lamer el suelo
como un puto animal limpiando el semen de Kris.
Un muchacho de 17 años estaba haciendo que una mujer del doble de su edad lamiera su
semen del piso.
Nunca olvidare la sonrisa de Kris. Y creo que nunca volveré a respetar a mi madre... Sí,
todo era muy rico y me prometí verlos siempre cogiendo... Pero obligarla a hacer eso...
No lo sé. Creo que es demasiado...
Kris acerco el celular para enfocar bien como mi mamá lamia su leche y sin quitar su pie
de su cabeza, se despidió.
- Así es como se trata a una buena puta. Esto es para lo que sirven. Para complacer y
obedecer. Aprendan esto. Las perritas como esta solo quieren verga y leche y harán lo
que sea para obtenerla --Le pasó la mano libre por los cabellos, como si estuviera
acariciando a un perro- Buena niña.

Puso su pie a un lado de la cara de mi madre y ella ni tarda ni perezosa empezó a lamerlo
también.
Kris se enfocó el rostro, hizo una seña de amor y paz a la cámara y entonces la pantalla
se apagó. Por fin dejo de grabar.
No podía creer todo lo que acababa de pasar.
- Sigue lamiendo el suelo, no quiero que desperdicies una gota de mi leche. Vale un
chingo como para que la dejes en el suelo.
- Si papi, gracias.
Madre volvió a su trabajo, lamiendo las gotas de semen que habían quedado regadas.
Kris entonces recogió sus cosas, las puso sobre la mesa y se quitó la camisa que estaba
empapada en sudor. Sin decir nada, se dirigió al baño y a los pocos segundos escuche el
sonido de la regadera. Entro a darse un baño.
Ese era mi momento para volver a mi escondite. Tome unas servilletas y limpie lo más
rápido que pude mi semen del piso y de la barra. No me vine tanto como Kris, pero igual
me costó limpiar la evidencia. Tire las servilletas en el bote de basura que tenemos en la
cocina y me volví a esconder en la despensa. Tenía el corazón latiendo a mil por hora. No
sabía qué hacer. Tenía que esperar a que Kris se fuera y mi madre se subiera a su
habitación o también se metiera a bañar para poder hacer como si acabara de "volver a
casa".
Por suerte, no tuve que esperar mucho ni temer ser descubierto. Cuando mi madre acabo
de lamer el suelo supongo, paso por la cocina y pude ver su cuerpo desnudo pasar frente
a la puerta de la despensa. Era tan sexy... Y tan puta.
Kris salió a los pocos minutos de la ducha y se volvió a vestir.
Escuche como se despidió de mi madre.
- Mañana te vengo a coger de nuevo.
- Esta bien papi, gracias. Intentare que Alex no esté en casa.
- Me vale una chingada si está o no esta. Ponte lencería.
Y se cerró la puerta.

No sabía si mi madre tenía lencería, pero si sabía que quería estar en casa mañana. No sé
si le arreglaría la vida a mi madre otra vez fingiendo no estar en casa o esperaría a saber
cuál es su plan, pero si quería saber qué es lo que pasaría.
Espere hasta que mi madre subió y pude escuchar la regadera de su baño y entonces salí
de donde me escondía. Me dirigí a la puerta y por un segundo me detuve a ver el suelo
donde Kris había acabado, como queriendo saber si mi mamá había hecho bien su trabajo.
No vi nada raro, así que supongo que ella realmente lo lamio todo...
Abrí la puerta con cuidado, aún faltaba media hora para el momento en que le dije a mi
madre que llegaría, así que decidí dar una vuelta por ahí y pensar en todo lo que estaba
pasando.
Aun hago eso mientras escribo esto. Es difícil, ¿Saben? No sé bien como describir esta
etapa de mi vida... Es complicado. Presencio algo que me gusta ver y a la misma vez me
molesta. Kris humilla a mi madre y a ella parece encantarle... ¿Por qué?
No lo sé...
He pensado en platicarle esto a Eduardo, es un gran amigo igual que Kris pero no sé si él
vaya a entenderlo, a guardar el secreto o siquiera si vaya a creerme. Tal vez no lo haga y
me tache de loco y me deje de hablar.
En fin. Voy a pensar que hacer con todo esto.
Porque en efecto, escribo esto a viernes de madrugada... Hoy puede ser una tarde difícil...
O una noche difícil. No sé qué vaya a pasar.
Cuando volví a casa madre ya estaba vestida como si nada hubiera pasado. La salude de
beso agradeciendo que se hubiera bañado primero.
No me dijo la gran cosa, así que si espera ahuyentarme de casa, lo hará hasta más tarde
supongo...
Sea lo que sea... Ya se los contare.
Espero este episodio les haya gustado mucho y sigan aquí, disfrutando de las aventuras
de mi madre y mi mejor amigo tanto como increíblemente yo lo estoy haciendo.
Dejen algún comentario y califiquen, siempre se agradece.
Mucha suerte... O al menos, tengan mejor suerte que yo.



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