Capítulo 1
Hola, soy una mujer casada y con un hijo que lo tuve con tan solo 20 años.Mi marido y yo nos conocimos en la universidad, nos enamoramos, practicamos sexo desde el principio y aunque tomabamos precauciones, por algun fallo quede embarazada y decidimos casarnos y tener nuestro hijo.Yo soy de constitucion menuda, mido 160 y peso 55 kg., mientras que mi marido es de constitución fuerte.Nuestro hijo ha salido a su padre y ya, con su edad, es mas alto que él y desde luego mucho mas que yo, que parezco una muñeca a su lado.Mi hijo y yo, siempre hemos mantenido una relacion muy cariñosa y de total confianza, nos lo contamos todo, nos abrazamos y besamos a todas horas y con cualquier pretexto, nos hemos visto muchas veces desnudos, aunque segun ha ido haciendose mayor, pues ya cada vez somos mas pudorosos ambos, sin ningun tipo de extremismo, osea que tratamos de ser discretos cuando nos duchamos, por ejemplo, pero tampoco le damos importancia si coincide que uno pilla al otro desnudo por casualidad.A mi desde siempre me ha gustado mucho el sexo, empecé a practicarlo como ya he comentado, con el que sería mi marido, en la universidad y desde entonces no hemos dejado de practicarlo asiduamente, casi todos los dias, excepto cuando estoy con la Regla y algunos dias dos o mas veces, si se dan las circunstancias.Hasta que ocurrió lo que voy a contar, con el unico hombre que habia tenido sexo habia sido con mi marido, a pesar de no faltarme proposiciones, sobre todo de compañeros de trabajo (Soy ATS al igual que mi marido).Como ya he dicho, no soy muy alta, pero tengo un buen cuerpo, con buenas tetas y buen culo, acordes con mi constitucion, soy, como dicen los hombres... "Una tia buena".Estando así las cosas, llevaba, ya hacía algun tiempo, notando una actitud rara en mi hijo... le notaba como menos natural y espontáneo en los momentos de nuestros habituales abrazos y besos... como mas tenso y sobretodo mas cuidadoso cuando estaba su padre delante... como si sintiera que no estaba bien darme esas muestras de cariño delante de el...Y sin embargo, cuando estábamos solos, sus abrazos y besos eran mas intensos y... como yo también estaba mas atenta, empecé a notar "algo duro" en su entrepierna, que apretaba y restregaba, al principio de forma disimulada, pero últimamente, de forma masdescarada, contra mi culo si me pillaba por atras y contra mi vientre si me pillaba por delante.He de reconocer, que a mi, dada mi forma de ser, aquello no me desagradaba y a partir de un determinado momento, empezó a gustarme y a producirme una sensacion muy agradable de placer y morbo, porque habia llegado a la conclusión que mi hijo se daba un "pequeño lote" conmigo, cada vez que tenia oportunidad y eso comenzó a poner mi cabecita en un estado de "alerta" porque era un signo claro de que mi hijo tenia deseo sexual por su madre.Evidentemente yo sabia todo lo referente al "Complejo de Edipo" y tambien los cambios fisicos y hormonales que tenian los chicos en esa etapa de su vida y... claramente eso es lo que le estaba pasando a mi hijo... Se habia enamorado de su madre, me amaba con locura como hijo y me deseaba sexualmente como mujer.Hasta aqui todo era "normal" por su parte, pero habia otra parte... YO...Y ahí la cosa ya cambiaba, porque si yo entraba en su "juego" el terreno en el que empezaríamos a adentrarnos tenia un nombre, que yo tambien conocia muy bien... INCESTO...A partir del momento que llegué a esta conclusion, empecé a interesarme por todo lo relativo a este controvertido tema.Entré en Internet y encontré de todo... opiniones desde distintas perspectivas, religiosas, medicas, juridicas... videos poco creíbles y relatos, muchos de ellos también poco realistas, pero di con la pagina de TODORELATOS y leí un relato sobre una situación que se parecia mucho a la que yo estaba viviendo en ese momento...Un hijo que le pregunta a su madre que que opinaba sobre el incesto, leí el relato, me gustó mucho, porque parecia bastante real, busqué mas relatos de ese autor (TPRECIADOS1975) y resultó que tenia muchos relatos, todos ellos sobre relaciones intrafamiliares.Lógicamente me centré en los que trataban sobre relaciones entre madres e hijos.Habia varios y... no sé si seria por mi predisposición, pero todos me parecian reales y posibles y desde luego tuvieron en mi un efecto iman hacia ese tipo de relaciones...Vamos, que era lo que a mi me hacia falta para ver la posibilidad de tener relaciones sexuales con mi hijo, como algo "normal" y empezar a "mojarme" de solo pensarlo.¡Joder! Cuando todas las madres que habian terminado teniendo sexo con sus hijos, describian lo que sentian al volver a tener dentro de sus cuerpos una parte de sus hijos porel mismo sitio que los parieron... Buffff... Sentia un morbo como si lo estuviera viviendo yo...Y luego cuando se corrían dentro de ellas, sentir como su semen inundaba el lugar donde los habian llevado durante nueve meses y pensar que de no estar tomando precauciones, las podrían estar preñando.... ¡Joder! ¡Que pasada!...Esas sensaciones deberian ser realmente increibles.Yo solo de pensarlo casi me corría de gusto y empecé a desear vivir esas experiencias con mi hijo, si o si...Pero, claro, evidentemente, empecé también a sopesar todos los pros y los contras, que tenia esta decision.Los pros eran mas que evidentes, tanto para mi como para mi hijo, que yo ya había llegado a la interesada conclusion que lo deseaba tanto como yo y que los dos ibamos a sentir el placer del incesto en su maxima expresión.Contras solo habia uno, pero era muy importante... ¡Mi marido!, su Padre, al que los dos queriamos mucho y... por lo menos a mi y me imagino que igual a mi hijo, nos iba a costar mucho "ponerle los cuernos", con el agravante de ser con su propio hijo.Como ya he comentado antes, nunca había pensado ponerle los cuernos a mi marido a pesar de tener muchas oportunidades y desde luego, mucho menos con nuestro propio hijo.Así que este "contra", por sí solo, enfrió mis deseos, imponiendose la razon a las hormonas.Decidí que, aunque sería muy bonito y que realmente lo deseaba y estaba segura que mi hijo también, no podiamos hacerlo, por respeto a su padre y mi marido.Y así quedó la cosa, yo totalmente convencida de que "jamas" tendria sexo con mi hijo.No me podia imaginar lo pronto que esta decision iba a ser arrollada por mis hormonas y por supuesto, las de mi hijo.Durante los siguientes días todo siguió transcurriendo de la forma que, tanto mi hijo como yo, considerabamos normal.Abrazos, besos, achuchones y restregones.A mi me encantaba sentir la dureza de la polla de mi hijo, sobre todo cuando me abrazaba por atras y me la pegaba al culo... Bufff... Me derretia de gusto.Hacia ya mucho tiempo que no lo veia desnudo y las ultimas veces que recordaba, pues era recién salido de la ducha y en estado de reposo, con lo que, nada tenia que ver con aquello que yo ahora sentia restregarse contra mi cuerpo.Estaba claro que yo seguia deseando tener aquella cosa dura penetrando mi babeante coño, pero... Mi decision seguía siendo firme... "jamás" tendria sexo con mi hijo.Pero claro, mi hijo, iba por libre y no me lo iba a poner facil.Yo me cambio de bragas una o dos veces al dia, dependiendo de las circunstancias y pongo la lavadora de "ropa blanca" cada tres o cuatro dias.Entonces, uno de los dias que voy a meter la ropa a la lavadora, al abrir el cesto de la ropa sucia, me encuentro encima del todo unas bragas mias color rosa, que no eran las ultimas que me habia cambiado.Esto me extrañó mucho, porque ademas estaban como muy presenteras, asi es que las cogí y al tocarlas con la mano, note que estaban como húmedas, las mire con mas detenimiento y... Estaban pringadas de algo pegajoso, lo olí y... No habia duda, aquello era... ¡Semen!¡Joder!... Esto no podía haber sido mas que cosa de mi hijo.Osea, que mi hijo habia restregado su polla con las bragas de su madre y habia eyaculado en el trozo de tela que había estado en contacto con mi coño, en un mensaje claro de que ahi es donde le hubiera gustado correrse, en el coño de su madre, usease... ¡En mi coño!Sentí una mezcla de preocupacion, porque mi hijo hubiera hecho algo asi, ya que esto ponia en evidencia sus intenciones y deseos, por una parte y por otra, era un mensaje claro para mi, para que supiera lo que le gustaria hacer conmigo.Pero por otra parte, sentí una especie de alegria, porque ahora estaba segura que lo que yo hasta ahora, solo habia imaginado, que mi hijo queria tener sexo conmigo.Quedaba demostrado que mis sospechas eran ciertas.¡Mi hijo queria eyacular en mi coño!, ya no tenia ninguna duda.Y con ello, mi decisión firme, de no tener "jamas" sexo con mi hijo, comenzó a tambalearse, a la par que mi coño empezo a babear de gusto, por el morbo que me producia la simple idea de reconsiderar esa decision.Habian pasado apenas diez dias desde que lei los relatos sobre relaciones sexuales entre madres e hijos y ya estaba empezando a sopesar la posibilidad de ser yo otra de ellas.Llegó el sábado y mi marido y yo salimos a cenar y tomar unas copas, como soliamos hacer los sábados que coincidíamos los dos libres de guardias.Cuando llegamos a casa, eran como las 2am y lógicamente mi hijo dormia ya en su cuarto.Llegamos un poco "alegres" y tratando de hacer el menor ruido posible, nos pusimos a follar, para rematar la noche.Mi marido, en condiciones normales me folla estupendamente, proporcionandome unos orgasmos maravillosos, pero cuando está bebido, baja muchos puntos y en esa ocasion, se corrió demasiado pronto, dejandome a mi a medias.Yo, resignada, me fui al baño, que tenemos dentro de nuestro dormitorio y despues de hacer pis, lavarme el coño en el bidé y secarmelo bien, decidí ir, tal y como estaba, completamente desnuda (Hacía mucho calor) a la cocina a beber un poco de leche fria, porque con la resaca tenia mucha sed.Para llegar a la cocina, tenia que pasar por el dormitorio de nuestro hijo y al pasar, simplemente me fijé que tenía la puerta abierta.Llegué a la cocina, saque una botella de leche del frigorífico y di un primer trago, luego di otro y mientras lo saborea y sentia como la leche fria refrescaba mi garganta, comence a arrimar el frio cristal de la botella a los pezones de mis tetas, como habia hecho otras veces,Los pezones se me pusieron duros como piedra y además, aquello a mi me producia mucho placer y como no me habia corrido, empecé a ponerme "caliente".Guardé la botella en el frigorifico y salí de la cocina hacia mi dormitorio, pasando de nuevo por la habitación de mi hijo, pero esta vez me paré en la puerta, como si lo tuviera que hacer obligatoriamente.Miré hacia dentro, la ventana estaba abierta para que entrara algo de fresco, con lo que con la tenue luz que entraba de la calle se veia perfectamente todo el interior.Mi hijo estaba tumbado de espalda, estirado todo lo largo que era y cubierto de cintura para abajo con la sabana.A mi, algo en mi cabecita, me habia obligado a parar y me mantenia alli, pero no sabia muy bien que hacer.Como he dicho, al no haberme corrido con mi marido y por lo de la botella fria en los pezones de mis tetas, estaba muy caliente y estaba claro que necesitaba apagar mi fuego con un buen polvo.Mi hijo estaba alli, yo sabia que el deseaba meter su polla en mi coño y yo en ese momento deseaba que me la metiera, que me follara y tener con el el orgasmo que mi cuerpo estaba necesitando.Pensé un poco en la situacion y decidí jugarmela, fui hasta mi dormitorio, donde mi marido roncaba profundamente dormido, apague las luces y cerré con mucho cuidado la puerta.Despues volvi al dormitorio de mi hijo, entré y cerre la puerta, no del todo, pero buscando instintivamente un poco de privacidad.Estaba decidida a todo, asi es que me senté en la cama, de forma que el cuerpo de mi hijo quedaba detras de mi.Me volví hacia la parte de abajo de su cuerpo, con lo que no veia su cara.Tiré suavemente de la sabana, desarropandole totalmente y tal como esperaba, porque sé que el duerme asi, estaba totalmente desnudo.Y allí, a mi alcance estaban sus atributos masculinos, sus testiculos me parecieron enormes en comparacion con su pene que estaba hacia un lado totalmente mustio.Yo sabia que en cuanto lo empezara a tocar se iba a despertar, asi es que, primero acaricie con mi mano sus testiculos, tratando de cogerlos, pero no me cabian en la mano.... Buffff... Se los veia llenos y no pude evitar pensar que, si todo iba bien, dentro de unos minutos, todo su contenido estaria dentro de mi cuerpo.Despues cogí su pene y lo apreté un poco, sentí como una contracción y mi hijo se movió, sin duda se habia despertado.Volvi mi cara hacia la suya y vi su cara de sorpresa.Poniendo mi mano en su boca, le indique que se mantuviera en silencio.El supongo que sin saber muy bien que pasaba, rápidamente se puso en situacion.Su madre estaba sentada en su cama, completamente desnuda y cogiendo su polla con la mano, asi es que, aquello solo podia ser lo que parecia.Noté como su pene cobraba vida en mi mano, comenzando a crecer y ponerse duro, hasta alcanzar unas dimensiones parecidas a la de su padre, que era la unica que yo estaba habituada a ver y dura como un palo.No habia tiempo que perder en prolegomenos, yo habia ido a lo que habia ido y tenia mi coño chorreando, deseando que aquella polla entrara cuanto antes dentro de el, asi es que, me subi en la cama, me monté sobre mi hijo dandole la espalda, cogí con una mano aquel duro palo en que se había convertido su polla, lo dirigui a la entrada de mi babeante coño y cuando lo tuve apuntado, comence a sentarme sobre el, clavandomelo poco a poco, hasta que mi culo chocó con su pelvis y toda su polla quedó incrustrada dentro de mi cuerpo.En ese momento vino a mi mente lo que habia leido sobre lo que sentia una madre cuando su hijo volvía a entrar dentro de ella por donde salió y me quedé allí quieta, sin moverme, sintiendo como la polla de mi hijo me llenaba por completo, disfrutando de esa maravillosa sensación, porque ahora ya sabia yo también lo que se sentia y era una sanción realmente indescriptible... ¡Joder! Me quedaría asi indefinidamente.Fueron solo unos segundos, pero el placer era inmenso y por si fuera poco, mi hijo habia agarrado desde atras mis tetas con sus dos manos y me las estaba achuchando y pellizcando con sus dedos mis pezones, que estaban duros como piedra y eso me producia un placer añadido, que hizo que nada mas empezar a moverme, sacando y metiendo la dura polla de mi hijo en mi superlubricada vagina comenzara a tener un increible orgasmo.Comencé a gemir, tratando de no gritar y a moverme rápido, cabalgando sobre mi hijo. Su polla entraba hasta el fondo de mi vagina, que habia empezado a tener las contracciones propias del orgasmo y con ello producia el efecto de estarsela chupando con mi coño.Mi hijo abandono mis tetas, me sujetó fuerte con ambas manos de mis caderas, obligandome a dejar de moverme y con su polla clavada hasta dentro, comenzó a vaciar el contenido de sus testiculos en lo mas profundo de mi cuerpo.Aqui empecé a sentir la otra sensación que habían descrito las otras madres, cuando sus hijos se corrían dentro de ellas...Al sentir el calor del semen de mi hijo inundando mis entrañas, en mitad de mi orgasmo, sentí de nuevo una sensación totalmente nueva para mi, a pesar de que mi marido se habiacorrido dentro de mi miles de veces, la sensacion era distinta y por supuesto se paseo por mi cabeza la idea de que mi hijo estaba inyectando dentro de mi utero millones de espermatozoides y que me podia estar preñado en ese preciso momento.Yo sabia que no podía embarazarme, pero algo dentro de mi me hacia vivir esa fantasia con toda intensidad.Me daban ganas de gritar:- Siiiiii... Correte dentro de tu madreee... Embarazameeee.. Preñameeeee...Pero lógicamente no lo hice, solo daba incontrolables gemidos de placer, al igual que mi hijo que tambien trataba de contenerse para no preparar un escándalo entre los dos.Pero ahora ya puedo hablar con conocimiento de causa y doy fe que las sensaciones que se sienten al follar por primera vez con un hijo es algo que solo se puede sentir cuando se vive la experiencia y desde luego es algo completamente distinto de lo que se siente al follar con cualquier otro hombre, por muy enamorada que estés de el.El morbo de saber que la polla que tienes dentro de ti es la de tu hijo y que el esperma con el que te está inundando tu utero podria embarazarte y tener un hijo de tu propio hijo, aunque sepas que es imposible, es algo realmente impresionante, son unas sensaciones unicas y ademas se vuelven a repetir cada vez que follas con el, aunque no como la primera vez, pero sigue produciendo el mismo morbo.Cuando dejó de correrse soltó mis caderas, yo me incorporé un poco y su polla salio de mi coño, junto con un chorro de fluidos que cayó sobre su pelvis.Cuando nos "desconectamos" sonó como un "plof" y en ese momento fui también consciente que realmente habiamos estado conectados, una nueva conexion madre-hijo y por el mismo sitio que nos desconectamos cuando nació.No habiamos intercambiado ni una palabra en todo el tiempo, yo ma bajé de la cama, salí de la habitación y me dirigí al cuarto de baño que estaba en frente, en vez de ir al de mi dormitorio, por razones obvias.Cuando me estaba aseando mis bajos en el bidé, entró mi hijo, se lavo la polla y los vellos de su pubis en el lavabo directamente, se secó y salió.Yo terminé y también salí pensando en irme directamente a mi dormitorio, después de haber aplacado mi calentura y pensando en hablar con mi hijo al dia siguiente sobre lo que había pasado.Pero cuando salí vi a mi hijo esperandome en la puerta de su dormitorio, me fijé en la parte de su cuerpo que sobresalia y supe que aquello no se habia terminado.No hizo falta decir nada por parte de ninguno de los dos.Yo sabia que ahora era mi hijo el que me necesitaba, asi es que entré en la habitación, ma arrodillé en el borde de la cama, inclinandome hacia adelante, apoyando mi cabeza en la almohada que habia cogido, ofreciendo mi trasero a mi hijo para que calmara su calenton.El, supongo que sin poder creerselo, se acercó, sentí como apuntaba su palo a la entrada de mi coño y una vez que la tuvo enfilada, me agarró con sus dos manos por las caderas y de un solo enpujon me la metió hasta dentro.Volvía a tener de nuevo a mi hijo dentro de mi y me invadió la misma sensación de morbo y placer que la primera vez, pero además esta vez era el el que me necesitaba y comprendí que una vez que lo habia probado y con su edad, iba a querer estar dentro de mi a todas horas.Mientras estas ideas cruzaban mi cabeza, mi hijo habia empezado a moverse y me estaba dando una follada en toda regla.Está claro que el sexo es algo instintivo, porque, mi hijo era la primera vez que follaba con una mujer (La vez anterior lo folle yo a el) y parecia que lo habia hecho toda la vida.A mi me estaba matando de placer, porque a todo lo ya dicho unia ahora el orgullo de madre, al comprobar el pedazo de hombre que tenia por hijo.Yo ahogaba mis gemidos mordiendo la almohada, hasta que no pude mas y comence a tener otro maravilloso orgasmo.Y... Lo que ya seria una constante en nuestras sesiones de sexo, mi hijo al sentir las contracciones de mi vagina en su pene, me la metio hasta dentro, apretandome fuerte hacia el y comenzó a disparar sus descargas de semen dentro de mi cuerpo.Yo al sentir de nuevo el calor de su leche dentro de mis entrañas, volvi a sentir esa maravillosa sensación de estar siendo preñada por mi propio hijo.En mi cabeza de profesional, veia como los millones de espermatozoides entraban en mi utero buscando un ovulo que fecundar y eso me producia esa sensacion de morbo y placer tan maravillosa y esto iba a seguir siendo siempre asi, cada vez que mi hijo descargara sus testiculos dentro de mi.Finalmente mi hijo salió de mi y yo me desplome hacia adelante, quedando tendida boca abajo en la cama.El se tumbó a mi lado y sentí como comenzó a acariciar todo mi cuerpo, mi espalda y mi culo.Me giré y quedamos por primera vez frente a frente.En su cara habia una sonrisa de satisfacción, se le veia feliz.Entonces el me dijo:- Te amo mamá, te amo como ni te imaginas, gracias por darme lo que sabias que yo tanto deseaba.Yo le respondí:- Ya sabes que yo siento ese mismo amor por ti y por eso he superado todos mis prejuicios para darte lo que tu llevabas tanto tiempo deseando, pero que sepas que yo he recibido de ti lo que últimamente también deseaba con todo mi corazón.El acercó su boca a la mia y comenzamos a besarnos, primero suavemente, pero despues nos fundimos en beso apasionado.Nuestras lenguas luchaban entre si, nos las chupabamos alternativamente, mi hijo metia su lengua entera dentro de mi boca y yo la mia dentro de la suya.Aquello disparó nuestras libidos y nos lanzamos a una nueva sesion de sexo de forma desenfrenada.Mi hijo se echó encima de mi, yo abrí mis piernas para acojerle entre ellas, nuestros sexos se encontraron y como el mio estaba chorreando semen, su pene entró en mi vagina, deslizándose hasta dentro sin ninguna dificultad.Yo rodee su cuerpo con mis piernas y el se apoyó en sus brazos para no aplastarme con el peso de su cuerpo.Nuestras caras quedaron una frente a la otra y volvimos a besarnos, pero esta vez lo hicimos con mas suavidad y mi hijo comenzo a moverse dentro de mi tambien mas suavemente.Sin darnos cuenta, nuestros cuerpos se habian calmado y ahora, por primera vez, no estabamos follando, estabamos haciendo el amor.Los dos habiamos saciado nuestros deseos, nos habiamos corrido ya dos veces y ahora habia llegado el momento de la calma.Estuvimos haciendo el amor durante un tiempo indefinido, mirandonos a los ojos con una complicidad total, sabiendo que ya siempre seriamos dos en uno, amandonos con toda intensidad.Finalmente volvimos a corrernos los dos de una forma mas suave pero igual de maravillosa.Mi hijo hizo lo de siempre, me metio su pene hasta el fondo y comenzó a descargar lo que quedara en sus testiculos dentro de su madre, pero esta vez, metió su lengua dentro de mi boca y yo se la chupé con deleite, mientras que con las contracciones de mi vagina chupaba su pene, sacando hasta la ultima gota de de esperma de sus testiculos.En ese momento mi hijo tenia dentro de mi su lengua y su pene, yo me sentia completamente feliz porque era cuando mas partes de el habian vuelto a entrar dentro de mi cuerpo, desde que salió de el cuando lo parí.Finalmente nos separamos, yo me levante y salí del dormitorio cerrando la puerta, dando a enteder a mi hijo que ya se habia acabado por esa noche, me asee en el baño y regresé a mi dormitorio, donde mi marido seguía roncando, profundamente dormido...Eran mas de las 4am, osea que habia estado con mi hijo mas de dos horas.Desde ese dia hasta hoy que decidi escribir mi esperiencia y mandarsela para que la publicara si lo consideraba conveniente, ha pasado una semana y en este tiempo he tenido sexo con mi hijo mas de 20 veces.Es insaciable, me quiere follar a todas horas... Yo estoy encantada y feliz, le dejo siempre que no haya peligro de que mi marido nos pille, pero yo creo que mi marido ya se ha dado cuenta que nuestros "cariñitos" son algo mas que los tonteos de una madre y un hijo.Con mi marido mantengo el mismo nivel de sexo de siempre, incluso con mas intensidad, porque, aunque sé que está mal, cuando estoy follando con él, en posiciones donde no nos vemos la cara, imagino que quien me está follando es mi hijo y eso me produce mucho morbo.Decidí escribir esto y mandarselo para que lo publique si lo considera interesante, porque gracias a sus relatos yo empecé a ver el incesto con otros ojos y me gustaria que mi experiencia sirviera para ayudar a otras madres que se encuentren en la misma situacion a tomar una decision que cambiará su vida para siempre, en mi caso para bien... Para muyyyy bien.Home relatos eroticos Madre Caliente
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